Colombia fue aceptada en la OCDE

Colombia fue aceptada en la OCDE
Colombia fue aceptada en la OCDE

El 25 de mayo de 2018 se conoció la noticia, de que luego de un riguroso proceso de evaluación Colombia ha sido invitada a ser miembro de la Organización para el Desarrollo Económico (OCDE), calificado como el club de países con buenas prácticas económicas.

¿Qué implicaciones tendrá para el país su ingreso a esta organización?

Según el boletín de prensa de la organización económica a través del cual se dio a conocer la noticia, el 30 de mayo en París, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y el Secretario General de la OCDE Ángel Gurría, firmaron un acuerdo de acceso durante la reunión del consejo de ministros del organismo.

En el mismo boletín el organismo explicó que como parte del proceso de adhesión, Colombia se ha sometido a varias evaluaciones en profundidad, realizadas por 23 comités de la organización, y ha realizado grandes reformas para alinear su legislación, políticas y prácticas con los estándares de la institución en cuestiones laborales, del sistema judicial, la gobernanza corporativa de las empresas públicas, la lucha contra el cohecho o soborno en el ámbito del comercio, entre otras; y ha introducido nuevas políticas a nivel nacional sobre productos químicos industriales y gestión de residuos”.

Lo primero que dicen los analistas sobre este acontecimiento, es que debe ser visto, sin duda, como un logro de política exterior del gobierno Santos. También es percibido como una suerte de respaldo a la gestión económica de los últimos años y los avances de Colombia en un número importante de asuntos y problemas.

Entre los efectos que tiene para el país ingresar a la organización, explica Diego Guevara, profesor de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional de Colombia en declaraciones al diario El Espectador, están beneficios en temas como el alivio del costo para el financiamiento público en Colombia, pero a la vez esto también podría traer la pérdida de autonomía en la definición de la política económica nacional. Además, según el académico, el país también dista de tener los indicadores de los miembros en temas como tributación e igualdad, por lo que no sería conveniente que aplicara al pie de la letra las recomendaciones de la organización.

Guevara en diálogo con el Espectador explica que “el hecho de entrar a la OCDE alivia el costo del financiamiento público, el cual ha crecido significativamente después de la caída del petróleo en 2014, y a la vez envía una señal a los inversionistas y tenedores de títulos de que el país seguirá la senda del pensamiento económico dominante sobre las finanzas sanas.

Por lo tanto, esto debería verse reflejado en un menor costo de endeudamiento e incluso en un mejoramiento de las perspectivas de las calificadoras. Pero estos beneficios llegan con un precio: tener que seguir al pie de la letra las recomendaciones de la OCDE, que en muchos casos en materia de política comercial y flujo de capitales no generan los mismos beneficios para todos los países.

Por su parte el presidente Juan Manuel Santos, que tuvo como política de gobierno durante todo su mandato esta gestión, celebró la noticia y explicó a diferentes medios de comunicación que esto es como graduarse en una de las mejores universidades del mundo. Sin embargo, sostuvo que como en toda universidad se deben mantener las mejores calificaciones.

Es así que aunque con la aceptación del país se resalta su esfuerzo por los avances en temas como respeto de los derechos sindicales, impuestos, pensiones y propiedad intelectual, entre otros; el trabajo no termina aquí, pues todos los involucrados coinciden en que aún hay bastantes esfuerzos por hacer para modernizar al país en todos los ámbitos. Colombia será el miembro número 37 de la organización y junto con Chile y México, el tercer país latinoamericano en ser socio.