Deuda externa colombiana, formalización y bienestar

Deuda externa colombiana, formalización y bienestar
Deuda externa colombiana, formalización y bienestar

La deuda externa es la suma de las obligaciones que tiene el país con entidades extranjeras. Estas entidades pueden ser bancos, gobiernos de otros países, organismos internacionales como el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) o el Fondo Monetario Internacional (FMI). 

La deuda externa tiene dos componentes: la deuda pública, que hace referencia a la contraída por el Estado y sus instituciones, y la privada, que corresponde a empresas y particulares. 

Panorama de Colombia

Los datos del primer semestre de 2020 mostraron que la deuda externa colombiana alcanzó el 49,7% del PIB en junio, de acuerdo con el Banco de la República. Esta cifra equivale a US$146.642 millones, de los cuales US$80.300 millones corresponden a deuda pública (54,7%) y US$66.341 millones a deuda privada (45,3%). 

Según el diario La República, las proyecciones del Ministerio de Hacienda estiman que este año la deuda externa de Colombia cerraría en 65% del total de la economía por la crisis que causó el COVID-19 y, si no se plantea una reforma tributaria en 2021, este porcentaje podría llegar a ser del 70% del PIB. 

¿Qué tiene que ver la formalización con la deuda externa?

La deuda externa se usa para financiar el funcionamiento del país, el gasto social, las inversiones en salud, infraestructura, entre otros. Así, la deuda externa no es únicamente asunto del Gobierno, es también de todos los colombianos, pues estos recursos se emplean para fomentar el desarrollo, mejorar los bienes públicos y, como resultado, influye en el bienestar de la ciudadanía. 

De igual forma, para poder pagarla es fundamental la capacidad de producción y el aporte de cada uno, y es ahí donde la formalización empresarial y del empleo cobra una gran importancia. La formalización tiene un impacto positivo para las personas, los negocios y el Estado. Las personas y los negocios formales cuentan con garantías de ley y múltiples beneficios, como el acceso a créditos, leasing y demás. 

Mientras tanto, la formalización le permite al Gobierno aumentar la base de contribuyentes, recaudar impuestos que aporten a saldar la deuda externa, y así financiar otros proyectos que sigan impulsando el desarrollo del país. Dicho esto, cabe resaltar que, tanto ciudadanos como empleadores tenemos un compromiso con los demás, pues es labor de todos trabajar por Colombia y aportar nuestro grano de arena cumpliendo con nuestras obligaciones tributarias.

Lo invitamos a leer este artículo: “¿Qué ha pasado con la deuda externa latinoamericana en tiempos de COVID-19?“.