“El gran confinamiento” y los mercados financieros

“El gran confinamiento” y los mercados financieros
“El gran confinamiento” y los mercados financieros

El 2020 pasará a la historia. En unos años se hablará de la crisis del “Gran confinamiento” de 2020, como la tituló el Fondo Monetario Internacional (FMI), así como hoy se habla de “La gran depresión” ocurrida en 1929.

En su último informe, el FMI advirtió que estamos ante una crisis sin precedentes. En enero, la entidad proyectaba un crecimiento del PIB mundial de 3,3% este año. Tres meses después, en su siguiente informe, recortaría la proyección 6,3 puntos. La economía mundial se contraerá 3% en 2020, según sus estimaciones.

Estas cifras se encuentran muy distanciadas de las presentadas en 2009, cuando el PIB cayó 0,1%. Durante esa crisis las economías emergentes continuaron creciendo mientras que las desarrolladas se contrajeron. En 2020, por primera vez desde 1929, se contraerán las economías de países emergentes y desarrollados.

Los mercados financieros y los fondos mutuos sienten el coletazo

Los inversionistas han venido liquidando sus portafolios y se han trasladado a activos refugio como los Bonos del Tesoro de Estados Unidos, según afirma el diario La República. La desvalorización de la renta variable y de la renta fija tanto en países emergentes como en los desarrollados ha impactado a los fondos mutuos de inversión. En Estados Unidos estos tuvieron caídas históricas.

Cifras publicadas por el mismo medio evidencian el colapso de los mercados financieros: en lo corrido del año con corte a marzo, la renta variable en los países del G7 cayó 21% y en los emergentes 19%. La renta fija corrió con una suerte similar: en los países desarrollados tuvo pérdidas de 3% y 7% en índices de deuda corporativa de Barclays. En los países emergentes, la deuda corporativa y soberana cayó 11%.

Las medidas fiscales y monetarias para mitigar la crisis

Mantener los mercados financieros líquidos, evitar la quiebra de empresas y otorgar ayudas a la población vulnerable han sido tres frentes en los cuales se han enfocado los países del mundo.

La FED compró Bonos del Tesoro y títulos hipotecarios, el Banco Central Europeo aumentó el dinero disponible para la compra de bonos públicos y privados y el Banco de la República de Colombia se encuentra estudiando la opción de adquirir bonos de deuda pública. Otros bancos centrales de diferentes países han tomado medidas similares para mantener la liquidez en los mercados financieros. También han bajado las tasas de interés para incentivar el apetito inversionista.

Otras medidas fiscales y monetarias que se han adelantado consisten en el aplazamiento del pago de impuestos, periodos de gracia para el pago de créditos y exoneraciones fiscales.

La magnitud de la crisis variará dependiendo del éxito de estas decisiones y de la rápida aparición de una vacuna o medicamento para el COVID-19. Ante lo que parece un panorama desolador, hay buenas noticias para los inversionistas: sumadas a las bajas tasas de interés, hay alternativas de inversión para aprovechar la crisis. Si desea conocerlas, lo invitamos a leer el artículo “Inversiones interesantes en épocas de incertidumbre económica”.