La importancia del confinamiento y sus efectos económicos

La importancia del confinamiento y sus efectos económicos
La importancia del confinamiento y sus efectos económicos

La llegada y rápida propagación del COVID-19 fue un choque para el que ningún país estaba completamente preparado. La aparición de una pandemia de este tipo fue casi sorpresiva e imposible de pronosticar.

Dada la facilidad de transmisión del virus, los países han debido tomar diferentes medidas para disminuir el número de contagios. Una de las soluciones adoptadas por los gobiernos, entre ellos el de Colombia, fue el aislamiento social obligatorio. Si bien esta decisión tiene grandes implicaciones sociales y económicas, es cierto que al hacer que las personas permanezcan en sus hogares se limita la circulación en lugares públicos y se evitan aglomeraciones que pueden convertirse en focos de contagio.

La razón principal de esta decisión es aplanar la curva de casos de COVID-19, mientras se fortalece el sistema de salud. Una de las lecciones más importantes que han dejado países como Italia o España fue la de no sobrepasar el umbral de capacidad hospitalaria y evitar desbordar los servicios médicos para lograr atender oportunamente a los pacientes que lo requieran.

Ahora bien, el confinamiento tiene fuertes consecuencias económicas, ya que es una parada súbita de muchas actividades productivas del país. Aunque el sector agro y salud han continuado operando, otros como el de entretenimiento, industrial, turismo y demás se han visto afectados por la decisión. Asimismo, cabe resaltar que, según el DANE, aproximadamente el 47,6% de los trabajadores en Colombia son informales y no tienen garantizados sus ingresos mensuales. Ante este panorama, el Gobierno se ha enfocado en adelantar programas sociales para velar por el bienestar de los ciudadanos.

En conclusión, el aislamiento social busca salvar la mayor cantidad de vidas, pero para garantizar el bienestar colectivo también es necesario reactivar paulatinamente la economía del país. Esto permitirá que las empresas puedan volver a operar normalmente conservando a sus empleados y evitando que estas quiebren. Esto es una cadena, pues en la medida en que haya menos empleo en el sector formal, los problemas sociales, económicos y del sector salud, entre otros, pueden incrementarse.

Sin duda alguna, esta coyuntura representa un gran reto para las empresas y las familias. Es momento de reinventarse y encontrar oportunidades ante la dificultad. El Gobierno y la sociedad en conjunto están trabajando para sobreponernos al COVID-19 y mitigar los efectos de la crisis.

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