La vacuna contra el COVID-19, un tema determinante para inversionistas

La vacuna contra el COVID-19, un tema determinante para inversionistas
La vacuna contra el COVID-19, un tema determinante para inversionistas

La propagación del coronavirus y las medidas de aislamiento decretadas por algunos gobiernos afectaron la economía a nivel mundial. Durante varios meses se habló de la vacuna, del tiempo en que iba a tardar su aprobación, su comercialización y el cronograma de vacunación, el cual permitiría retomar, un poco, a la antigua normalidad. A los pocos meses, llegó la noticia de la eficacia de la vacuna para combatir el virus y del inicio de su aplicación en algunos países como, por ejemplo, en Reino Unido.

El primer país en registrar una vacuna fue Rusia, en donde se inició la producción en masa de la Sputnik V, nombre que se le dio al antídoto aprobado en agosto y suministrado en diciembre en la ciudad de Moscú. Sin embargo, la verificación de la eficacia y seguridad de esta no han culminado su proceso de aprobación, según lo informó BBC.

El pasado 9 de noviembre, la farmacéutica Pfizer anunció que, durante el estudio de fase 3, su vacuna (Pfizer/BioNTech) había alcanzado el 90% de efectividad para prevenir el coronavirus. Esta fue aprobada por países como Reino Unido, Estados Unidos y México, entre otros, quienes esperan la llegada a sus territorios del medicamento.

Impacto de la vacuna contra el COVID-19 en la economía

La vacuna se ha convertido en la clave para que los individuos retomen sus actividades y, por consiguiente, se reactive la economía. No obstante, este proceso puede tardar algún tiempo.

A pesar de lo anterior, la existencia y efectividad de la vacuna aumentan el optimismo y la confianza en los mercados, debido a que se vislumbra la posibilidad de retomar el rumbo económico con nuevas inversiones y el aumento de las ventas en distintos sectores productivos.

La llegada de una vacuna implica la disminución de la incertidumbre, lo que puede promover las inversiones en activos de mayor riesgo en países emergentes. En consecuencia, esto podría afectar negativamente a los activos refugio, como el dólar o el oro.

Con relación al precio del dólar, durante la primera semana de distribución de la vacuna Pfizer/BioNTech, este cerró por debajo de los $3.500.  Igualmente, el petróleo y el oro sufrieron repercusiones en este campo. En el caso del crudo, la reapertura internacional y el aumento de los viajes han contribuido para el aumento de su precio, mientras que el precio del oro experimentó un descenso del 2% a finales de noviembre, según la Revista Dinero.

Se espera que el 2021 sea un año que contribuya a mejorar las finanzas a nivel global con la ayuda de la vacunación que contribuirá a reducir el contagio por COVID-19.

Lo invitamos a leer el artículo “2021: el año en que podría iniciar la recuperación económica”