Conozca el ABC de la fiducia en Colombia

Generalmente , el uso que se le da a los productos financieros se limita a las cuentas de ahorro y a las tarjetas de crédito. Uno para guardar el dinero y el otro para costear cualquier tipo de gasto. Sin embargo, muchas veces se olvida que las entidades financieras también nos permiten generar ganancias con nuestros ahorros. Y lo olvidamos porque lo hacen a través de mecanismos que, a primera vista, parecen riesgosos y, por falta de información, huimos de ello .

Los mecanismos con los que se puede generar ganancias son: el CDT y la fiducia . El primero es, tal vez, un poco más conservador y puede que, en las mejores condiciones, genere una ganancia no muy alta. ¿Por qué? Porque la tasa de interés, el porcentaje bajo el cual se genera una rentabilidad, usualmente es mayor a la tasa de inflación, el aumento anual del precio de bienes y servicios, solamente 1,5 puntos porcentuales.
De modo que si tenemos un millón de pesos en un CDT y en un año nos genera 40 mil pesos de rentabilidad, la inflación puede reducir nuestro poder de compra en la misma proporción.

El segundo es la fiducia, éste es un producto que , para la mayoría de colombianos, resulta desconocido. En pocas palabras, es un contrato que le permite a una persona entregar un recurso, dinero o una propiedad a un tercero, transfiriéndole o no la propiedad, para que éste lo administre por un tiempo determinado y con una finalidad específica.

Para entender aún más el funcionamiento de la fiducia, se deben conocer los tipos que existen. De acuerdo con la Superintendencia Financiera de Colombia, existen cinco tipos de fiducias, dependiendo del negocio que se realiza entre el usuario y la entidad: i) de inversión, ii) inmobiliaria, iii) de administración, iv) en garantía y v) con recursos del sistema general de seguridad social.

Fiducia de inversión: tiene la función de invertir o colocar recursos en uno o varios proyectos o administrar fondos mutuos de inversión, entre otras cosas.

Dependiendo del desempeño de los proyectos, la inversión inicial generará ganancias. Usualmente, si el proyecto es más riesgoso, algo que la sociedad fiduciaria le hace saber al usuario, las ganancias podrían ser más altas.

Fiducia inmobiliaria: es el negocio fiduciario que, en términos generales, tiene como finalidad la administración de recursos y bienes afectos a un proyecto inmobiliario o a la administración de los recursos asociados al desarrollo y ejecución de un proyecto, de acuerdo con las instrucciones señaladas en el contrato”. Puede ser: 1) de administración y pagos, 2) de tesorería, 3) de preventas.

Fiducia de administración: el negocio fiduciario en virtud del cual se entregan bienes a una sociedad fiduciaria, transfiriendo o no su propiedad, para que los administre y desarrolle la gestión encomendada por el constituyente, destinando los bienes fideicomitidos junto con sus respectivos rendimientos, si los hay, al cumplimiento de la finalidad señalada”. Puede ser: 1) de administración y pagos, 2) de administración de procesos de titularización, 3) de administración de cartera, 4) de administración de procesos concursales.

Fiducia en garantía: este producto obra como garantía admisible para entidades financieras o para acreedores vigilados por la SuperFinanciera, sobre obligaciones adquiridas por el fideicomitente o por terceros. Se constituye con la transferencia de bienes a un Patrimonio Autónomo sobre el cual la Fiduciaria expide certificados de garantía a favor de él o los acreedores garantizados.

Fiducia con recursos del sistema general de seguridad social: ésta implica que los recursos del usuario se dirigirán a la administración o inversión en el sistema de pensión o de seguridad social.

La decisión de acudir a cualquiera de estos cinco tipos de fiducia depende, en gran parte, del contexto económico del momento, específicamente, a datos como la inflación, la relación peso-dólar y las tasas de interés. Porque al conocer estos indicadores usted no sólo podrá saber la rentabilidad de un producto, sino que también podrá determinar si la inversión o la compra que piensa hacer es viable o no.

De acuerdo a la Asociación de Fiduciarias de Colombia, la tasa anual de rentabilidad fluctúa entre el 5,9% y el 8,6%. También debemos considerar la inflación, tal como sucede con los CDT, es necesario que la rentabilidad sea mayor a la inflación. Solo así se estaría generando una ganancia real.

Aunque la mayoría de las personas tiene la costumbre de confiar y depender en la seguridad del ahorro, es saludable explorar las diferentes oportunidades que ofrece el sistema financiero. Ya que si se hace de manera informada, es probable que usted termine año mucho mejor de lo que estimaba.