¿Cuándo es un buen momento para retirar sus cesantías?

Las cesantías son un ahorro programado a cargo de los empleadores y a favor de los trabajadores que no tienen un salario integral, es decir ganen menos de 13 salarios mínimos legales. Este ahorro debe equivaler a un mes de salario por cada año de servicios prestados o ser proporcional al tiempo laborado si es menor a un año, explicó para el periódico El Tiempo Freddy Pulga, profesor de finanzas de la Universidad de la Sabana.

Este ahorro obligatorio, establecido en la Ley 50 de 1990, tiene como objetivo principal ser un auxilio monetario para el trabajador si su contrato laboral termina. Es decir, que la finalidad de las cesantías es ser un recurso del que usted puede hacer uso cuando esté cesante o sin empleo.

Por esta razón, aclara Pulga, las cesantías no son entregadas directamente al trabajador. Éstas deben ser consignadas al final del año laboral a un fondo de cesantías que administra estos ahorros y obtiene rentabilidades de los mismos.

Éste dinero genera intereses que son entregados al inicio de cada año a los beneficiarios. Y, solamente, cuando el contrato laboral se termina este ahorro es entregado directamente al trabajador.

Además, los empleadores deben dar al empleador “intereses sobre las cesantías” que corresponden al 1% del salario mensual de la persona. Es decir, al final del año laboral se debe entregar al fondo de cesantías el valor del 12% de los intereses sobre las cesantías de un año laboral.

No obstante, usted como empleado puede efectuar retiros parciales de sus cesantías en caso de querer hacer una inversión. Es decir, cuando los requiera para:

-Comprar vivienda o lote para vivienda (incluyendo una sobre planos)

-La construcción de vivienda sobre el lote de su propiedad o de su cónyuge

-La ampliación y mejoras a su vivienda propia; liberación de impuestos y otros gravámenes hipotecarios sobre su vivienda

-Aportes a un leasing habitacional o arriendo con opción de compra

Por otro lado, las cesantías pueden ser utilizadas para pagar matrículas educativas personales, del cónyuge o de los hijos en instituciones de educación superior reconocidas por el Estado. En este caso, la administradora de los fondos de cesantías hará directamente el giro a la entidad educativa.

Es importante saber cuánto dinero ha ahorrado en cesantías y en qué circunstancias puede usarlas y así, saber en qué momento le conviene retirarlas.