¿Es apresurado hablar de finanzas a los niños?

Para los padres generalmente es una incógnita saber cuándo es el momento adecuado empezar a hablar de finanzas a sus hijos.

Para algunos podrá ser exagerado hablar de dinero con sus pequeños porque quizá no quieran generar un apego hacia el dinero desde temprana edad, o incluso dirán que es inducirlos a ser personas “materialistas”. En cambio, para otros padres entre más temprano se les eduque en temas financieros mejores hábitos tendrán a futuro en el manejo del dinero, el ahorro o la importancia de aprender a invertir.

Más allá de cuándo es el momento adecuado, los gobiernos y organismos internacionales buscan promover la educación financiera a temprana edad.

Por ejemplo, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) ha recomendado enseñar educación financiera en los colegios, generando que en países como Colombia ya haga parte del currículo educativo. Incluso, entidades como la Bolsa de Valores de Colombia (BVC) promueven y realizan entre estudiantes de bachillerato concursos de inversiones.

Pero más allá de los esfuerzos de las instituciones educativas y como sucede en cualquier área de la vida, es en las familias donde se forman los primeros valores, hábitos y habilidades. Y el área financiera no es ajena a ello.

Es al interior del hogar donde los padres pueden enseñar a sus hijos a administrar adecuadamente sus recursos y para ello, se pueden empezar a promover hábitos simples.

Por ejemplo, un padre de familia podría asignarle a su hijo un monto de dinero determinado para cubrir gastos mensuales en el colegio (alimentación, transporte o fotocopias). El niño sabrá entonces que debe gastar moderadamente para que los recursos le alcancen hasta el final del mes, pero adicionalmente, podría aconsejarle que ahorre una parte de esa mesada con algún incentivo (ir a cine, hacer un viaje o comprar un juguete que le guste).

También los padres podrían poner en práctica una estrategia de recompensas por las tareas domésticas que realicen sus hijos, como lavar el carro, sacar la basura entre otras, con el fin de enseñarles el valor del trabajo y el esfuerzo.

De esta forma, el niño empezará a desarrollar capacidades y habilidades que le permitirán ser un buen administrador de los recursos en el futuro. Recuerde, no deje para mañana lo que puede hacer hoy y mucho menos si se trata de un mejor futuro para sus seres queridos.