“Juventud, divino tesoro” que no durará para toda la vida

“Juventud, divino tesoro” que no durará para toda la vida

“Mientras puedas, ahorra para la vejez y la necesidad, porque el sol de la mañana no dura todo el día”. Benjamín Franklin.

Un conocido refrán dice “juventud, divino tesoro”; tesoro que no durará para toda la vida y que con el pasar del tiempo quedará en evidencia con una progresiva disminución en la capacidad física para trabajar, lo que a su vez disminuye la capacidad para generar ingresos.

La vida laboral se inicia aproximadamente a los 20 años, etapa de la vida en que la energía física y las ganas sobran. Pero, con el pasar del tiempo, es natural que el ímpetu disminuya. De acuerdo con un artículo publicado en el diario La Nación, en 2016, a partir de los 35 años el cuerpo humano empieza a envejecer gradualmente, ocasionando que el rendimiento en el trabajo sea menor.

En ese orden de ideas, un joven de 20 años que tiene como prioridad gastar sus primeros sueldos en fiestas, carros y viajes, entre otras cosas, debería tener en cuenta que, al cabo de unos años, su cuerpo empezará a experimentar cambios y el rendimiento laboral disminuirá gradualmente. Por eso, el ahorro juega un papel fundamental para el futuro.

Si desde los 20 años se destina parte de los ingresos al ahorro, los excedentes generados se podrán utilizar para asegurar un futuro más tranquilo, manteniendo un estilo de vida mejor al que tenía cuando inició la etapa laboral.

Ahora bien, con esos ahorros se puede invertir y hacer que estos obtengan mayores beneficios económicos. Una opción muy interesante para invertir son los Fondos de Pensiones Voluntarias.

Estos fondos son básicamente instrumentos que permiten ahorrar e invertir de manera periódica y disciplinada para cumplir propósitos a mediano y largo plazo. Uno de esos propósitos es complementar e incrementar la pensión obligatoria para que, al momento de su retiro, pueda disfrutar de una vida financiera próspera y tranquila.

Este tipo de inversión puede ser una excelente oportunidad de cara al futuro, permitiendo que los excedentes que se tengan se vayan acumulando periódicamente, con la ventaja de no dejar todo para el final.

El paso del tiempo es inevitable, y si usted es de los que cree que no se va a pensionar porque cada vez van a aumentar más la edad, tenga en cuenta que en sus manos está la solución, de usted depende llegar a una edad de retiro con su vida solucionada. Recuerde: no deje para mañana lo que puede empezar hoy.