¿La construcción de un rascacielos es el principio de una crisis económica?

Podría decirse que la construcción de un rascacielos es un signo de buena salud financiera y económica para un país o una ciudad. No obstante, a lo largo de la historia, cada vez que esto ocurrió, por lo general se presentó una crisis financiera.
Lo anterior no quiere decir que cuando en una ciudad se construya un rascacielos, el desenlace sea una crisis financiera, no es una regla. Lo curioso del asunto es que la culminación de edificios como Chrysler, Empire State, World Trade Center, las Torres Petronas, Burj Califa, entre otros, estuvieron conectados con algunas crisis como la de 1929 o de 1997 en Estados Unidos y en Asia, respectivamente.

Aunque por encima todo esto tenga un tinte de casualidad, el Ph.D en economía y profesor de la Pontificia Universidad Javeriana, César Ferrari, en una entrevista al diario La República, aseguró que esta situación tiene una explicación: “por lo general antes de que se presente una crisis, la gente se encuentra en un periodo de euforia y gasta mucho más dinero, además casi siempre el inicio de la construcción de este tipo de obras se realiza en periodos donde la economía es sólida y cuando se terminan, el panorama es completamente diferente”. Esta podría ser la explicación lógica de las crisis que precedieron la construcción de estos rascacielos.

Depresión de 1929
Tres de los primeros y más representativos rascacielos en Estados Unidos se empezaron a construir en Nueva York justo un año después del ‘crash’ financiero: el número 40 de Wall Street, el Chrysler y el Empire State.

La crisis de 1929 es una de las más recordadas de toda la historia, y tal vez la más importante, ya que miles de inversionistas lo perdieron todo cuando Wall Street colapsó. Esta crisis trajo consigo el pánico financiero: el rally en el desempleo y la fuerte caída en el comercio internacional fueron secuelas del suceso.

La gran estanflación

La construcción del famoso World Trade Center, también en Nueva York, coincidió con el período de la estanflación en el país norteamericano. En 1966 Estados Unidos tuvo de nuevo una crisis financiera que se desarrolló en los años 70. En esta década la inflación desanclada y el estancamiento económico generaron una emergencia financiera.
Crisis asiática

En 1998, la construcción de las Torres Petronas en Kuala Lumpur (Malasia), sería el comienzo de la apertura económica de ese país. Pero, justo un año antes de culminar la edificación, el Sudeste Asiático afrontó una crisis que inició con la devaluación de la moneda tailandesa y que terminó afectando a las divisas en Malasia, Indonesia, Filipinas Taiwán, Hong Kong y Corea del Sur, generando caídas en los ingresos por producción de hasta 40%.

Para Marcel Hofstteter, economista, estas ‘coincidencias’ se dan básicamente porque los proyectos de estos rascacielos duran alrededor de unos cinco años. Y, en la economía de un país, el tiempo de recesión es casi siempre de la misma duración. Como lo dice Hofstteter: “son ciclos económicos”.

En Colombia, hace poco se terminó la construcción del edificio Bacatá, el más alto del país, ubicado en el centro de Bogotá. Aunque no hay relación directa, en el momento que la obra concluyó la Nación comenzó a atravesar un período de transición en el que, de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, la estimación de incremento del Producto Interno Bruto pasó de 2,6% a 2,3%.

Es importante aclarar que todas estas situaciones son simple coincidencia y que, aunque son datos curiosos, no existe ninguna regla o ley que concluya que, una vez terminado un edificio, una nación va a entrar en recesión.