La salud financiera y los buenos hábitos

La salud financiera y los buenos hábitos

Muchas veces se cuestiona porqué las personas que tienen similares contextos económicos, culturales, sociales, pueden ser tan diferentes en el manejo de sus finanzas personales.

Por ejemplo, cómo dos hermanos contemporáneos en edad,  que nacieron en una misma familia, que recibieron la misma formación, que vivieron juntos durante muchos años, compartieron las mismas experiencias y tuvieron las mismas posibilidades económicas, pueden llegar a ser tan diferentes en su situación financiera.

Uno de ellos ahorra mensualmente una parte de su salario, hace un presupuesto al inicio de mes para controlar sus gastos y gestiona adecuadamente sus obligaciones financieras como créditos o pago de impuestos: tiene una vida financiera saludable.

En cambio, el otro hermano gasta más dinero del que le ingresa mensualmente, “debe más de lo que tiene” y continuamente tiene que pedir dinero prestado para atender sus necesidades básicas; en fin, tiene problemas financieros.

El ahorro, el control del gasto, hacer presupuestos, invertir y muchas otras decisiones financieras son hábitos que se forman a lo largo del tiempo y que permiten tener una vida financiera saludable.

Al igual que una persona se enferma por tener malos hábitos alimenticios, los malos hábitos en la administración del dinero enferman la salud financiera de las personas.

Al monje no lo hace su “hábito”, entendido como el vestido que lo identifica como un hombre religioso, sino sus “hábitos”, entendidos como aquellos comportamientos recurrentes de su vida religiosa.

¿Cómo están sus hábitos financieros? ¿Ha dedicado tiempo para mejorarlos? Recuerde que en este portal encontrará diferentes cursos y actividades para mejorar estos aspectos.