¿Qué ha pasado con la deuda externa latinoamericana en tiempos de COVID-19?

¿Qué ha pasado con la deuda externa latinoamericana en tiempos de COVID-19?
¿Qué ha pasado con la deuda externa latinoamericana en tiempos de COVID-19?

El COVID-19 y su rápida expansión por el mundo ha afectado a la economía, disparando el desempleo y causando dificultades sociales en todos los países a los que ha llegado. Sin embargo, de acuerdo con la economista y profesora de Harvard Carmen Reinhart, las consecuencias podrían ser mayores para países emergentes en comparación con Estados Unidos o Europa.

Según Reinhart, los países más afectados serán los que están en desarrollo, que comúnmente dependen de materias primas y el turismo juega un papel importante. Teniendo esto en cuenta, la región latinoamericana puede verse afectada por sus sistemas de salud poco preparados y su capacidad limitada para realizar estímulos fiscales y monetarios. La región podría enfrentarse, además de una crisis humanitaria, a la crisis financiera más profunda desde los años treinta. Con la pandemia, el capital ha huido de la mayoría de estos países.

Actualmente, según información del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), América Latina y el Caribe “tienen mayores déficits fiscales, mayores déficits por cuenta corriente y una mayor proporción de su deuda en dólares de la que tenía antes de la crisis financiera de 2008”. Por ejemplo, en 2008, la deuda pública promedio de la región estaba cerca del 40% del PIB. Hoy, en medio de la crisis del COVID-19, la deuda es de 62% del PIB.

Algunos de los países latinoamericanos como Colombia, ya han visto reducida su calificación de riesgo. No obstante, para evitar la destrucción de los perfiles crediticios de los países, especialmente de aquellos en desarrollo, Reinhart habla sobre la necesidad de una condonación de la deuda externa. Según la economista, es fundamental coordinar una moratoria que abra un periodo de suspensión del pago de la deuda para países que estén en situaciones difíciles y deban elegir entre atender la emergencia sanitaria que enfrentan por el COVID-19 o hacerse cargo de sus obligaciones.

Finalmente, otra solución puede ser la reestructuración de las deudas. En todo caso, la modalidad habitual de pago bajo este contexto no es viable. El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, siempre que Estados Unidos y China estén de acuerdo con la iniciativa, podrían hacer posible una moratoria y aliviar así este problema, contribuyendo a la lucha contra el COVID-19 y la recuperación económica de la región.

Lo invitamos a leer el artículo “¿Cómo se ha visto afectada la calificación de riesgo de los países de América Latina?