Uso de la tarjeta de crédito en crecimiento

uso de tarjeta de crédito en crecimiento

En el mes de mayo de 2018 se llegó por primera vez a 15 millones de tarjetas de crédito. Para Credibanco, empresa que promueve los pagos electrónicos en el país, el aumento del ‘dinero plástico’ es un claro reflejo del potencial que tiene Colombia para alejarse del efectivo y digitalizar totalmente su economía.

Ahora bien, el último reporte de Inclusión Financiera realizado por la Banca de las Oportunidades menciona que “la tarjeta de crédito es el segundo producto con mayor penetración entre los adultos colombianos”. Así, para diciembre del año pasado, el número de adultos que tenían al menos una tarjeta de crédito vigente llegó a los 9,2 millones.

En este panorama, las estimaciones muestran que los usuarios nacionales gastan $130 millones de pesos por minuto, lo que representa un total de $187,200 millones al día.

Ahora bien, alcanzar estas cifras ha sido un proceso largo, el cual se inició en 1970 al darse las primeras operaciones de la tarjeta bancaria bajo la iniciativa del Banco de Bogotá con la ayuda de Bank of America. De acuerdo con el periódico El Tiempo, desde su introducción se han emitido aproximadamente 734 tarjetas por día.

Sin embargo, como en todo proceso de crecimiento, así como ha habido aciertos también ha habido caídas. El año pasado, por ejemplo, el proceso de colocación de nuevas tarjetas se desaceleró llegando por primera vez a una tasa negativa del 0,2%. Además, todo esto vino de la mano con la desaceleración económica que vivió el país debido a la baja del precio internacional del petróleo y el alza del dólar.

Ahora bien, las 15 millones de tarjetas que están en circulación actualmente en el país ubican a Colombia en el cuarto lugar entre los países latinoamericanos. Lo que demuestra que sigue siendo un desafío llegar a niveles de países como México que tiene 27 millones, en tanto “la proporción de clientes únicos que utilizan las tarjetas en forma frecuente muestra valores muy lejanos a los de países desarrollados”, indica BSLatam, entidad experta en banca y seguros en Latinoamérica.

Otro desafío es aumentar la inclusión financiera en el territorio nacional. Según datos del Banco de la República, la totalidad de las tarjetas de crédito y la mayoría de los créditos de consumo fueron ofrecidos por los establecimientos de crédito, que se encuentran en 833 municipios, es decir en 74,2% del territorio colombiano. Sin embargo, los establecimientos de crédito se concentran en las regiones Andina y Caribe, mientras que las regiones Pacífica y Amazónica se mantienen excluidas.

Por esta razón, “existe una amplia disparidad en los patrones de acceso y de inclusión financiera a nivel local en Colombia”, concluye el Banco de la República, por lo que diseñar políticas públicas para el desarrollo financiero del país sigue siendo un gran reto por alcanzar.

No obstante, a pesar de estos desafíos, el futuro financiero en Colombia es prometedor. Philip Heasley, presidente de ACI Worldwide, compañía de pagos universales que administra las transacciones electrónicas de más de 5.100 organizaciones en el mundo, afirmó para el diario El Espectador, que el país “puede conseguir y adaptarse mucho más fácil a la nueva infraestructura digital” y que “las oportunidades aquí son realmente excelentes”.