¿Reemplazar el peso por el dólar en Colombia?

¿Reemplazar el peso por el dólar en Colombia?

En agosto de 2019, un economista y docente de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore encendió el debate al afirmar en una columna para la Revista Forbes, que Colombia se debería dolarizar. Dicha propuesta no es nueva. En 2008 un senador presentó un proyecto de ley para dolarizar la economía parcialmente, exponiendo sus beneficios. Sin embargo, el proyecto no tuvo mayor acogida.

Las razones para dolarizar la economía

Países como Ecuador, El Salvador o Panamá han renunciado a su moneda en detrimento del dólar estadounidense. En los dos primeros países, la inflación era tan alta que desechar su moneda fue la solución. Economistas como Steve Hanke, el docente que reavivó el debate, han argumentado que dolarizar la economía implica que se reduzca la inflación y las tasas de interés, pues serían similares a las de Estados Unidos. Según él, estos dos factores podrían aumentar la inversión, permitiendo un crecimiento económico.

Así mismo, argumentó que se reduciría el déficit y la deuda. Los costos de transacciones hacia otros países serían menores, pues el dólar es una moneda fuerte. De la misma forma, el país dejaría de preocuparse por los riesgos cambiarios.

Las razones para no dolarizarla

Ante la columna realizada por Hanke, economistas colombianos en medios de comunicación como, Dinero o Semana, rechazaron tajantemente la propuesta por su inviabilidad. De acuerdo con un artículo de la Revista Dinero, un primer contraargumento es que no existe evidencia que demuestre la relación entre dolarización y crecimiento económico en Ecuador y El Salvador.

Una dolarización decantaría en la pérdida de autonomía del Banco de la República, pues el emisor perdería el control sobre su política monetaria. Esto le impediría influir en el gasto, el consumo y la inversión, así como hacer frente ante crisis y recesiones.

Por ejemplo, en caso de una recesión, una de las medidas que a veces adoptan los países consiste en depreciar su moneda para aumentar las exportaciones y así, mejorar la producción de las empresas locales, pero con la dolarización esto no se podría hacer.

El mismo artículo de Dinero afirma que, tras la dolarización en Ecuador, se generó un déficit en la balanza comercial, aumentando las importaciones a costa de las exportaciones, pues con el dólar a los demás países les sale más costoso importar productos provenientes de Ecuador. En caso de que baje el precio del petróleo o de las materias primas, Colombia no tendría autonomía para lograr un equilibrio en su balanza comercial.

Para concluir, citando al exministro Mauricio Cárdenas en diálogo con la Revista Semana, esta es una sugerencia que no merece “la más mínima atención”, al no ser “una propuesta seria”, pues no está justificada. Si bien dolarizar la economía ha sido una idea que ha sonado varias veces, nunca ha tenido avances reales, pues como afirmaron varios economistas colombianos, no hay necesidad, condiciones, ni beneficios que inviten a adoptar al dólar estadounidense como nuestra moneda de cambio.