11 de septiembre, el día en que se paralizó el mundo financiero

Los atentados aéreos contra las Torres Gemelas en septiembre de 2001, ocurridos en Wall Street, el centro financiero de Estados Unidos y la bolsa más importante del mundo, son considerados por muchos, como hechos que cambiaron varios aspectos del orden mundial, entre ellos la economía.

Como narró el periódico El Tiempo en su edición del día siguiente a los atentados, “el ataque suicida contra las Torres Gemelas de Nueva York, perpetrado a las 7:45 a.m. hora colombiana, provocó un inusitado nerviosismo en las bolsas de Europa y Latinoamérica, que cerraron todas a la baja, luego de la parálisis vivida por este inesperado acontecimiento”.

El mismo estado de horror e incredulidad que se vivió en las calles de Manhattan, tras la explosión de dos aviones que chocaron contra cada una de las torres gemelas, se vivió en los espacios de las bolsas de valores del mundo cuyos índices, que se movían con resultados mixtos, terminaron en una bajada histórica.

Las noticias de este fatídico día cuentan que el 11 de septiembre la principal bolsa del Mundo, Wall Street no abrió: “la bolsa de Nueva York cerró de manera indefinida sus operaciones para reanudar el comercio 6 días después del atentado. El resto de las principales bolsas de valores de los Estados Unidos, también quedaron a la expectativa, con sus puertas cerradas”.

Por su parte, las bolsas europeas, empezaron a mostrar números negativos tras las dos explosiones contra las simbólicas torres del Centro de Comercio Mundial y todavía más con el tercer estallido cerca al Pentágono.

Además, los europeos corrieron a vender sus acciones y dólares y buscaron refugio financiero en el oro, que subió alrededor de 20 dólares la onza, para cotizar al final del día en 291 dólares, su mayor nivel desde junio del 2000.

A la par el Euro salió beneficiado de este acontecimiento imprevisto en los mercados, cotizándose mejor frente al dólar. En Londres se cotizó a 0,9118 dólares, frente a 0,8976 dólares del lunes inmediatamente anterior a los atentados.

En cuanto a las plazas de América Latina, cuenta el principal diario colombiano, las bolsas de Argentina, México, Brasil, Perú, Chile, Venezuela y Colombia, cerraron sus puertas una tras otra, al conocerse mundialmente los hechos tratando de evitar mayores consecuencias en sus mercados.

Marc Garrigasait, profesor de finanzas de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona en una entrevista con el mismo diario, afirmó que la economía de los Estados Unidos antes del atentado había estado en recesión durante todo el 2001. “El redespliegue militarista luego de los actos terroristas y el impacto que el mismo tuvo sobre el complejo militar-industrial reanimaron la economía norteamericana, acompañado por una reducción de la tasa de interés a los niveles más bajos en más de medio siglo”. Lo anterior, señala el experto, llevó irónicamente a la recuperación económica del país luego del ataque al corazón financiero de la mayor potencia económica mundial de ese entonces.

Tras los atentados, la consecuencia más visible fue un incremento del consumo doméstico, luego focalizado en la llamada “burbuja” inmobiliaria, que desataría luego la crisis económica del 2008. El nacimiento de esta burbuja estuvo acompañado con un crecimiento extraordinario del déficit público por el alza continua de los créditos de guerra y un fuerte endeudamiento externo.

Las consecuencias económicas, políticas y sociales que trajeron los atentados del 11/9 fueron de tal magnitud que muchos analistas, entre ellos Garrigasait, denominaron al 11 de septiembre como el día en “que cambió el mundo” y comenzó realmente el siglo XXI.