Aspectos que debe tener en cuenta al elegir su crédito de vivienda: tasa de interés y tipo de cuota

Antes de pedir un préstamo de vivienda es importante comprender algunos conceptos financieros y las diferentes alternativas de pago de la obligación para tomar la mejor decisión sobre los términos del crédito que mejor se ajustan a sus necesidades personales.

Lo primero que debe tener en cuenta es que adquirir una deuda es inteligente cuando se hace para destinar ese dinero a una inversión, por ejemplo, un crédito hipotecario o educativo. Es decir, para adquisiciones que le traerán algún beneficio a largo plazo. De lo contrario, el esfuerzo no vale la pena pues sólo implicará gastos a largo plazo.

Teniendo claro entonces en qué situaciones es bueno adquirir un crédito como en el caso de la compra de vivienda propia, estos son los factores, que según la Asobancaria, son los más determinantes a la hora de pactar las condiciones de un crédito de vivienda.
Tipo de tasa de interés

La tasa de interés es “un indicador que se expresa en forma de porcentaje y se usa para estimar el costo de un crédito o la rentabilidad de los ahorros o inversión. La tasa de interés establece un balance entre el riesgo y la posible ganancia de la utilización de una suma de dinero en una situación y tiempo determinado”.

En otras palabras, la tasa de interés es el costo del dinero prestado, que se determina según la situación económica del país, en la que se tiene en cuenta la inflación, el PIB (Producto Interno Bruto ), el ingreso per cápita, entre otros. El Banco de la República explica que el interés es el precio del dinero, que al igual que el precio de cualquier producto: “cuando hay más dinero la tasa baja y cuando hay escasez sube”.

Ahora, el encargado de intervenir en este indicador es el Banco de la República, pues con su política monetaria establece la tasa máxima que pueden cobrar las entidades financieras por otorgar un crédito.

Esta decisión además de afectar la cantidad de dinero que circula en el país, también afecta a las personas del común, porque si el banco central eleva la tasa de interés así mismo los bancos incrementan el porcentaje del indicador para los créditos, claro sin pasar sobre la tasa de usura que estipula la Superintendencia Financiera.

¿Cómo puede esto afectar su vida financiera? Bueno, cuando las tasas de interés son bajas es el momento ideal para adquirir un crédito, así sus ingresos le alcanzarán para pagar las cuotas de un préstamo. Sin embargo, si las tasas de interés están muy altas, la mejor decisión que usted puede tomar es esperar porque el costo del dinero prestado puede ser más bajo en otro momento.

¿Tasa fija o variable?

Al momento que le otorgan el crédito se establece una tasa de interés fija o variable según la cual se va a hacer el pago durante los próximos meses o años y que no podrá ser modificado en ningún momento. A no ser que se presente una situación en la que la tasa de interés supere la tasa de usura.

La tasa de interés fija significa que usted y el banco pactan una tasa igual durante todo el periodo de duración del crédito. Por ejemplo, se acuerda con el banco que los intereses se calculen al 10% durante los 15 años que usted demora en amortizar la deuda.

La tasa de interés variable fluctúa de acuerdo con determinados parámetros previamente establecidos. Puede ser un índice fijado por el Estado o un promedio basado en los principales indicadores económicos como la inflación, IPC, DTF o UVR.

Hay que tener en cuenta que cuando usted adquiere un crédito con tasa variable puede que cada mes se liquide una cuota distinta, es decir, que hay probabilidades que el monto de la mensualidad no siempre sea el mismo.

La Asobancaria aconseja tomar créditos con tasa variable para obligaciones de corto plazo, de tres, seis o doce meses, ya que, difícilmente en este tiempo la cuota se incrementaría mucho.

Otras recomendaciones a tener en cuenta

Asobancaria en su página web informa sobre otros puntos importantes a tener en cuenta a la hora de adquirir cualquier tipo de crédito.

● Perfílese para el crédito que corresponde. Que el producto se acomode a la necesidad que tiene. No pida un crédito de libre inversión para comprar un carro, ya que para eso existe un producto específico, y la tasa entre una alternativa y la otra puede cambiar, e incluso deteriorar su flujo de caja.

● Compare las alternativas de tasas de interés. Puede consultar en las páginas de las entidades financieras o en la Superintendencia Financiera.

● Analice los requisitos que le pide cada entidad bancaria para aprobar su préstamo: documentos e ingresos que son requeridos.

● Averigüe si existen otros gastos asociados que deba asumir.

● Evalúe aspectos como las consecuencias en caso de un retraso y las implicaciones de pagar la totalidad del préstamo de manera anticipada.

No olvide que la clave en temas financieros siempre es estar bien informado para escoger la opción que mejor se acomode a sus condiciones particulares y a la hora de escoger un crédito de vivienda esto aplica especialmente.