Banco de la República toma medidas para dar liquidez a los mercados financieros

La pandemia de COVID-19 ha generado gran turbulencia en la economía mundial e, indiscutiblemente, en la economía colombiana. Desde luego, la crisis pasó de ser una emergencia sanitaria a ser también una emergencia social y económica. Ante este panorama, el Banco de la República ha adoptado medidas para inyectar liquidez y garantizar el buen funcionamiento de la economía y los mercados financieros. Estas decisiones son fundamentales, pues una de las lecciones más importantes que dejaron crisis pasadas, como la del año 2000 o 2008, fue que mantener la liquidez del sistema financiero es trascendental para evitar el colapso de la economía.

Ahora bien, entrando en materia, las disposiciones recientes de la Junta Directiva del Banco Central tienen precisamente el objetivo de proveer liquidez a la economía, tanto en pesos como en dólares. El Banco busca posicionar mejor a las instituciones financieras para contraponer la inestabilidad causada por la crisis y darles tranquilidad de flujos de liquidez por la volatilidad de la tasa de cambio frente al dólar, permitiéndole a los bancos continuar sus operaciones en buenas condiciones.

En cuanto más entidades tengan recursos suficientes, van a poder hacerse cargo de sus obligaciones de pagos y no se verá afectada “la oferta de crédito que demandan las empresas y las personas naturales para mantener su actividad económica”, de acuerdo con El Espectador.

El Banco Central anunció que se harán compras de títulos de deuda pública (TES) y privada para facilitar el funcionamiento de los mercados financieros. De esta forma, el Emisor “puso a disposición de las entidades financieras $23,5 billones en pesos y US$400 millones en dólares” para brindar liquidez a quienes se ven presionados por el mercado cambiario, dijo Hernando Vargas, el gerente técnico del Banco de la República.

Adicionalmente, y siendo consistente con estas medidas, se redujo la tasa de interés de intervención de 4,25% a 3,75%. Según el Emisor, la idea es contribuir a la futura recuperación de la demanda interna una vez se normalice el movimiento de los mercados y aliviar la carga financiera de los hogares y las empresas durante la coyuntura.

Esto tiene sentido dado que la tasa de intervención es la tasa de interés mediante la cual se relaciona el Banco de la República con los establecimientos de crédito, es decir, la tasa a la que le presta a los bancos comerciales, quienes con esta decisión, puede bajar también dicha tasa al público en general. Entonces, al bajar esta tasa de interés, resulta más barato endeudarse, lo que aumenta el consumo e incentiva la inversión.

En conclusión, el Banco de la República está enfocado en enfrentar de la mejor forma esta situación extraordinaria y sin precedentes de alteración de las condiciones económicas y, como mencionó en la revista Dinero el economista José Eduardo Gómez, al parecer “en lo financiero, estamos preparados para salir adelante”.