Cuál es la diferencia de hacer un trámite en un juzgado y en una notaría

Enrique era padre de 3 hijos y 6 meses antes de morir, a sus 85 años de edad, en compañía de su hijo mayor, registró su testamento en una notaría, para que se realizara la repartición de sus bienes según su voluntad.

Luego de su fallecimiento todos los hijos acudieron a la misma notaría para la lectura del testamento. Pero en la actualidad el proceso de repartición de la herencia de Enrique se encuentra en un juzgado de familia. ¿En qué momento este trámite se debe realizar ante una notaría o un juzgado? Conozca aquí las diferencias.

En el caso de Enrique, él acudió a una notaría para convertir su testamento en un documento válido ante el Estado . Como indica la legislación colombiana se debe proceder para protocolizar u oficializar este tipo de documentos, que expresan la voluntad de un particular sobre la repartición de sus bienes.

Es así que luego de la muerte de Enrique, el testamento fue leído en la misma notaría en presencia de los involucrados en este trámite de sucesión o reparto de herencia. Si todas las partes hubieran estado de acuerdo con la disposición de los bienes de su padre, este proceso se cerraría en la notaría.

Pero en este caso particular, los otros 2 hijos de Enrique alegaron que la disposición del testamento de su padre, había sido influida de forma intencionada por su hermano mayor, quien lo acompañó a registrar el documento y por lo tanto no expresa la plena voluntad de su padre, que para el momento del registro, era una persona con disminución de sus capacidades intelectuales por su edad.

El juez retirado, Luis Jaime González, explica que cuando un proceso de sucesión pasa de una notaría a un juzgado de familia, la instancia que debe resolver el desacuerdo entre las partes en torno a la repartición de los bienes es el juzgado.

Así la función principal de un juzgado y su diferencia con una notaría, es que en un juzgado se resuelven los casos en que hay disputa o controversia entre las partes involucradas en un proceso, como la repartición de una herencia, la propiedad de un bien o la disolución de un matrimonio civil.

En este caso particular, el proceso es asignado a un juzgado de familia porque es un asunto de sucesión familiar o herencia. En el caso que fuera una controversia comercial, como la propiedad de un bien, lo resolvería un juzgado civil encargado de resolver desacuerdos en contratos comerciales. Depende de la materia del conflicto se designa a un juzgado específico.

Ahora que el proceso de Enrique está en un juzgado de familia, el juez debe determinar si lo que reclaman los 2 hijos menores del difunto, es cierto o no. Para esto debe realizar una investigación de los hechos, entrevistas a testigos y recaudación de pruebas con el fin de determinar cuál es la forma más justa de repartir esta herencia. Las notarías cuentan con servicio de información dónde usted puede preguntar por trámites específicos.