El oro, el rey de los activos refugio

El oro ha sido protagonista en la historia de los billetes. Estos nacieron como los títulos de valor que certificaban la posesión del metal, que era la principal moneda de cambio en operaciones de compra y venta . En la actualidad, aunque no se usa como divisa, muchos le dan el lugar de rey de los activos refugio.

Los activos refugio son inversiones que por su estabilidad de precios , alta liquidez y certeza material de su existencia pueden ser las mejores alternativas para asegurar su dinero en tiempos de crisis. Otros de los activos refugio más conocidos son la deuda pública estadounidense, la alemana, el dólar estadounidense o el franco suizo.

Pero “el oro actúa como el mejor refugio en tiempos de inestabilidad económica ante la volatilidad del dólar y el precio del petróleo”, asegura para el diario económico El Confidencial de España, el periodista económico Javier Molina. “Cuando el mercado financiero está en crisis el precio del oro sube. Esto lo hace el más atractivo de los activos refugio”.

Además, el oro tiene la ventaja de ser uno de los pocos activos que en los últimos 10 años ha acumulado una valorización récord en su precio . En agosto de 2011 el metal dorado marcó su máximo histórico. En aquel momento se llegaban a pagar 1.888 dólares por cada onza, explica el periodista Molina: “El precio del metal subía mientras el mercado financiero estaba lleno de tensiones: los rescates económicos a los países de la eurozona, las tensiones sobre el futuro del euro y la desaceleración en Estados Unidos”.

Y aunque el precio de la onza de oro no volvió a marcar un récord histórico, al finalizar agosto de 2017 se cotiza a 1.300 dólares, su valor más alto en este año, debido principalmente a la inestabilidad generada por la crisis entre Estados Unidos y Corea del Norte y otras tensiones del mercado, aclara el diario El Confidencial.

Es así, que el oro vuelve a comprobar ser un buen refugio. Esto debido a su escasez, a que siempre se puede convertir fácilmente en moneda y a que ningún gobierno ni autoridad controla su valor.

Sin embargo, vale la pena aclarar que a pesar de su solidez, las inversiones en metales, como cualquier otra inversión, no tienen una rentabilidad totalmente asegurada y están sujetas a las coyunturas de los mercados financieros. En el caso del oro su precio depende mucho, entre otros factores, del alza del dólar, ya que es la divisa usada para su compra y cuando el precio de la moneda norteamericana sube, el del metal precioso tiende a caer.

Sabiendo esto, si usted se decide a invertir en oro puede hacerlo a través de la compra directa de lingotes, invirtiendo en fondos de activos de renta variable o comprando acciones de una empresa minera, entre otras alternativas; pero preferiblemente a través de entidades financieras especialistas en este tipo de transacciones.