Errores comunes de los microempresarios

errores comunes del microempresario

Las micro y pequeñas empresas son una forma muy frecuente de hacer negocios en Colombia. Cifras del Ministerio de Industria y Comercio y del DANE señalan que el 97% de todas las empresas colombianas se ubican en la categoría de Medianas, Pequeñas y Microempresas, conocidas como Pymes y estas representan el 28% del Producto Interno Bruto (PIB) en el país, además de generar alrededor del 67% del empleo.

Dada su importancia para la economía del país, el grupo de investigación “G3Pymes” de la Universidad EAN, publicó un estudio sobre los factores de éxito y fracaso de estas pequeñas empresas en Colombia y aquí le contaremos cuáles son los errores más comunes que se cometen con este tipo de negocios y la recomendación para no caer en ellos, según la investigación de los académicos.

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-Mezclar los dineros del negocio con los dineros personales: según el informe, este es el error más frecuente que cometen los microempresarios y consiste en utilizar dinero de la empresa para cubrir gastos personales o adquirir bienes como: carros, casas u otros.

La investigación enfatiza que todo dueño de una empresa debe separar los recursos propios de los del negocio. Debe aprender a pagarse un salario, conforme el negocio lo vaya permitiendo y poder vivir con ese monto. El dueño podrá contar con los recursos que se generen en forma de utilidades, cuando éstas se empiecen a ver, pero no con los recursos que el negocio necesita para sostenerse.

-No mantener el equilibrio entre las entradas y las salidas de efectivo del negocio: Este error consiste en romper el siguiente principio básico: “No puede salir nada que no haya entrado primero”. Un desbalance, en este sentido, hará caer a la empresa en endeudamiento.

Para evitar esto, se debe llevar un control estricto de los ingresos en efectivo y planificar los egresos de acuerdo con lo ingresado y no comprometerse a realizar pagos o compras que no estén cubiertas. En palabras más técnicas significa trabajar con un “flujo de caja” que permita visualizar lo que ingresará y lo que se pagará.

-Romper el principio de la “Siembra y la Cosecha”: los investigadores explican que esto es querer obtener mucho a cambio de poco o nada. Cuando hay tanta obsesión por ganar dinero rápido, se olvida que primero se debe “invertir para recibir” o “sembrar para cosechar”. Un ejemplo de esto es cuando se venden artículos a precios muy altos aprovechándose del comprador o cuando se venden artículos de mala calidad.

Probablemente la venta se haga una vez, pero no dos. Lo anterior, funcionará como una ley natural si se tiene paciencia.

Los negocios, concluye la investigación, son un proyecto a largo plazo y las ganancias vendrán si se trabaja con un objetivo claro, con persistencia y honestidad. Por eso, los expertos recomiendan dar productos de buena calidad, a un precio razonable y un excelente servicio al cliente.