Pirámides: Historia de la inversión al fracasó

Pirámides, historia de una inversión que fracasó desde sus cimientos

En Colombia se descubre una nueva captadora ilegal cada 48 horas, según la Superintendencia Financiera de Colombia.

La civilización babilónica, una de las primeras culturas en incorporar el estudio de la geometría, jamás imaginó que sus avances en este campo se utilizarían para denominar a una práctica ilegal que ha perjudicado a millones de personas.

Pero, ¿Qué son las pirámides? Básicamente son empresas que captan dinero de manera ilegal y prometen a los inversionistas rentabilidades que difícilmente se pueden cumplir. Para entender este fenómeno, es importante conocer un poco de su historia.

Uno de los primeros fraudes se presentó en Estados Unidos y se denominó “Ponzi Scheme” en honor a uno de sus más famosos practicantes, Carlo Ponzi, un inmigrante italiano que en 1920 creó una empresa prometiendo duplicar el dinero invertido en sellos postales en aproximadamente tres meses, hecho que no ocurrió y con el cual perjudicó a miles de familias, a las cuales no se les reconocieron los intereses y, además, tampoco les devolvieron su dinero.

Algo similar se presentó en Colombia, ¿lo recuerdan? DMG ofrecía rendimientos de entre 50% y 100% sobre el valor invertido.

El sistema era flexible y atractivo, por ejemplo: los inversionistas entregaban un dinero y a cambio recibían tarjetas electrónicas que les permitían comprar productos o servicios ofrecidos por DMG. Si no usaban la tarjeta, les devolvían el dinero con intereses. Si llevaban nuevos inversionistas, les entregaban premios. Un negocio ideal en el papel, con la excepción de que muchas personas lo perdieron todo por invertir allí.

¿Cómo funciona una pirámide?

Las pirámides funcionan bajo un principio muy sencillo: una persona invierte dinero y, para cobrar sus dividendos, que generalmente son altos y a corto plazo, debe vincular al sistema a por lo menos dos personas más.

Cuando el primer depositante cobra lo invertido, más los intereses prometidos, le pagan gracias a los aportes de las personas que llevó. Cada una de estas, a su vez, ha llevado a por lo menos otros dos individuos. Y así se va formando una pirámide que llega a tener miles de inversionistas.

De acuerdo con la Superintendencia de Sociedades, en el 2016, se ordenó la intervención por captación ilegal de dinero a 109 personas, entre naturales y jurídicas.

Recuerde: en la página de la Superintendencia Financiera de Colombia se puede consultar si las empresas captadoras de dinero son vigiladas y si tienen autorización para recibir recursos de terceros. Cuide su dinero y sus inversiones y, recuerde, “de eso tan bueno, no dan tanto”.