Proyectos de energías renovables: una oportunidad de inversión en Colombia

Proyectos de energías renovables: una oportunidad de inversión en Colombia
Proyectos de energías renovables: una oportunidad de inversión en Colombia

Colombia es un referente mundial gracias a su riqueza natural y biodiversidad. El país cuenta con una gran afluencia de ríos, un nivel alto de precipitaciones y una ubicación tropical que le proporcionan un potencial enorme en cuanto al desarrollo de proyectos de energías renovables. Sus características geográficas y diferentes pisos térmicos le permiten contar con niveles de radiación solar constante durante todo el año en algunas regiones y corrientes de viento idóneas para la generación de energía solar y eólica.

Teniendo en cuenta este potencial, la naturaleza colombiana ha sido de gran interés para los inversionistas, pues han visto oportunidades para desarrollar energías alternativas en el país. De acuerdo con el libro “Potencia Energética” publicado por La República, hasta el momento, las inversiones en este tipo de proyectos llegan a los US$500 millones y se espera que lideren la inversión extranjera en los próximos 10 años.

Hoy en día, la energía eólica representa 0,1% de la energía total del país, un porcentaje poco representativo considerando que es una de las que más potencial tiene en el continente. Lo bueno es que esto quiere decir que aún hay un campo importante para su desarrollo, especialmente en la Alta Guajira, con una capacidad de recursos para instalar aerogeneradores por 20 GW (gigavatios), y el departamento de Bolívar. La energía solar, por su parte, se da principalmente en Magdalena, San Andrés y La Guajira, donde es posible aprovechar la radiación solar durante casi 12 horas al día.

Colombia ya tiene 145 proyectos de este tipo que cuentan con el aval de la UPME (Unidad de Planeación Minero-Energética) a lo largo del territorio, una noticia alentadora que contribuye a la transición energética del país y puede posicionarlo como un jugador de peso en la región latinoamericana. El desarrollo de esta clase de energías fomentará la competitividad de la nación y servirá para diversificar y dejar de depender de los hidrocarburos.

En conclusión, las inversiones en proyectos de energías no convencionales cada vez toman más fuerza mundialmente. Si bien los hidrocarburos representan una parte importante de las exportaciones nacionales, es fundamental ser conscientes de que el gas y el petróleo son finitos, y es de esperar que con el tiempo se dé una transición energética en pro de la preservación del medio ambiente y el desarrollo sostenible de la región.