La economía de un país en guerra

La firma global de estudios económicos Capital Economics, luego de realizar una investigación en el 2016 sobre “la economía en países en conflicto”, concluyó que los países sumergidos en guerras importantes desde la Segunda Guerra Mundial registraron caídas significativas en su producción económica ¿pero por qué ocurre esto?

El estudio afirma que “la experiencia de los conflictos militares del pasado muestra cuán grande puede ser el impacto de una guerra en la economía. La guerra en Siria por ejemplo ha llevado a una caída del 50% del Producto Interno Bruto (PIB) del país”.

Siria, un país sumergido en una guerra civil desde el 2011, produce muy pocos bienes a precios elevados y estas mercancías no pueden circular debido a las fronteras internas instaladas por los distintos grupos armados que se disputan el control del territorio.

Además el país no puede importar, ya que no exporta y sus depósitos de divisas están vacíos, explica el estudio.
La guerra entre el gobierno sirio y los distintos grupos de la oposición, ha reducido prácticamente a la mitad –56.000 millones de dólares– el PIB del país. En la actualidad más de la mitad de la población vive en la pobreza y el 20% (4,4 millones) en la pobreza extrema y se registra un desempleo del 48,8%, cuando antes de la guerra era del 8%.

El estudio también explica qué pasaría si se desatara un conflicto entre Corea del Norte y Estados Unidos, que se libraría seguramente en la península coreana. El análisis de Capital Economics publicado en julio de 2017 apunta a que “Una guerra así afectaría también la economía de Corea del Sur y se extendería inevitablemente a la economía global ya que Corea del Sur representa el 2% del PBI mundial”.

Corea del Sur es el mayor productor de pantallas de cristal líquido en el mundo (40% del total mundial) y el segundo más grande de semiconductores (17% del mercado). Además, es un importante fabricante de automóviles.

“Si la producción de Corea del Sur sufriera graves daños por una guerra, habrá escasez en todo el mundo, y la interrupción duraría algún tiempo, ya que se tarda alrededor de dos años en construir una fábrica de semiconductores desde cero”, explica el informe.

Un conflicto así también podría tener un impacto importante en la economía estadounidense, dado el costo de librar una guerra en suelo extranjero. Por ejemplo, el costo total de la Segunda Guerra del Golfo (2003) y sus consecuencias se ha estimado en 1 trillón de dólares, según la investigación de Capital Economics.

Los ejemplos anteriores demuestran que cuando un país está sumergido en un conflicto interno, la economía también se ve afectada, ya que la producción de bienes y servicios se para o disminuye debido a las circunstancias especiales de orden público que vive. Esto causa a su vez la disminución del empleo y el consumo y al final lleva a una parálisis general de la economía que se refleja en la disminución del PIB nacional y lo más grave en el deterioro de la calidad de vida de sus habitantes .