¿Qué pasaría con la economía si se exterminara a la mitad de la población?

¿Qué pasaría con la economía si se acabara con la mitad de la población?

Después de ver la famosa película sobre superhéroes, es inevitable imaginarse un mundo sin la mitad de la población. Menos trancones, más recursos disponibles y menos impacto al medioambiente. Hasta ahí, parecería lo ideal. Sin embargo, hay argumentos que afirman que los deseos del personaje que quería exterminar la mitad de la población serían negativos para la economía mundial.

Para desentrañar el dilema, el periodista Tim Harford del medio de comunicación BBC, entrevistó a dos profesores universitarios que adelantan estudios relacionados con la desaparición de gran parte de la población.

¿Qué pasó con la economía tras la peste negra?

La antropóloga Sharon DeWitte, profesora de la Universidad de Carolina del Sur, adelanta un estudio sobre la peste negra. Esta pandemia generalizada en el siglo XIV acabó con la vida de entre el 30% y el 60% de la población europea.

De acuerdo con DeWitte, en términos generales, la pandemia tuvo un final feliz para la economía de los sobrevivientes. Es importante tener en cuenta que estamos hablando del siglo XIV, un contexto económico, social y comercial muy diferente al actual.

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Tras la peste negra, las siguientes generaciones tuvieron una tasa de mortalidad más alta que la que existía antes de la peste. DeWitte afirma que esto se debió, en parte, a que como había muy poca oferta laboral, el pago salarial aumentó, mejorando las condiciones de vida de las personas.

El enemigo de los superhéroes, ¿un economista equivocado?

El segundo entrevistado fue Zachary Feinstein, profesor de ingeniería de la Universidad de Washington y fundador del blog Fictionomics. Él aseguró que la pérdida de la mitad de la población mundial sería un suceso nefasto para la economía.

El enemigo de este conglomerado de superhéroes fue un economista comprometido con el desarrollo del universo. Preocupado por la sobrepoblación, decidió que lo mejor para el planeta sería exterminar a la mitad de los seres humanos.

El profesor Feinstein también enfrentó a ese enemigo, pero desde la teoría. Para enfrentarlo, puso de ejemplo el “factor bus” en una empresa. El factor bus realiza la siguiente pregunta: ¿cuántos empleados podría perder sin que sus proyectos se paralicen, pierdan el conocimiento institucional y la especialización para el desarrollo de la compañía?

Si una empresa pierde un empleado al día, llegará el momento en que no pueda operar. Feinstein afirma que en caso de que la mitad de la población desaparezca, empresas como Google, Facebook o Amazon se verían en serios problemas para mantener operando y la economía mundial sufriría efectos negativos, tras la pérdida de gran parte de la fuerza laboral.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que no necesariamente más es mejor. Es decir que, la productividad no depende únicamente de la cantidad de trabajadores, sino también de la distribución del trabajo y la capacidad productiva de los empleados.

Algo parcialmente positivo de la exterminación de la mitad de la población, sería la baja de los precios, por ejemplo, de la vivienda, debido a la baja demanda. Sin embargo, el colapso de la economía generaría el incumplimiento en el pago de créditos hipotecarios, generando algo similar a lo sucedido en Estados Unidos con la burbuja inmobiliaria en 2008.

Vale la pena profundizar en el tema de la vivienda y aclarar que, si bien el consumidor podría adquirir vivienda a mejores precios, habría un estancamiento en el sector pues se dejaría de construir. Y no solo en este, sino también habría un estancamiento de los demás sectores de la economía.

De estas entrevistas podemos concluir dos cosas: primero, que si el enemigo de los superhéroes hubiera logrado su cometido, habría más recursos disponibles. Segundo, que la economía enfrentaría un colapso debido a la pérdida de la mitad de la fuerza laboral. Por ahora, hay que agradecer que los superhéroes triunfaron y que la economía global podrá continuar en constante crecimiento.