Un breve recorrido por la historia del peso

Un breve recorrido por la historia del peso

De acuerdo con Julio Torres, curador del Museo Casa de la Moneda de España y autor del ensayo “La implantación de la moneda en América”, los indígenas utilizaban granos de cacao, ciertos tipos de conchas y otros productos como medio de pago. Sin embargo, este sistema no siempre fue eficiente, razón por la que, con la llegada de los españoles y portugueses al continente, se empezó a utilizar la moneda.

Pero este medio de transacción no siempre fue aceptado. De hecho, apenas la moneda llegó a América, las tribus indígenas lo rechazaban e incluso intentaban desaparecerlo. Esta fue la razón por la que, en 1535, Carlos I de España, de acuerdo con el periódico El Tiempo, ordenó el establecimiento de Casas de La Moneda en México y en Santo Domingo. Este factor normalizó el uso de la moneda y se extendió por toda América Latina.

Desde 1853 el peso colombiano es la moneda oficial del país y llegó como reemplazo del real, moneda que se utilizaba en España y que se empezó a usar en Colombia con la llegada de los conquistadores. El real tenía la imagen del rey de España y por instrucciones de Antonio Nariño, líder político que fue parte del proceso de independencia de la Nueva Granada, en 1813 esta imagen cambió por la de una mujer india que portaba una corona de plumas.

Pero la imagen que representa la moneda ha cambiado más de una vez. En 1827, por instrucciones de libertador Simón Bolívar, la imagen representativa se convirtió en el escudo de armas de la Gran Colombia.

¿Por qué se llama peso?

De acuerdo con Andrés Langebaek, Director Ejecutivo de Estudios Económicos del Grupo Bolívar, esta moneda se llama peso porque hasta mediados del siglo pasado, el valor de las monedas correspondía a la cantidad y la calidad del metal contenido en ellas.

La ley de una moneda, establecía que su precio dependía del porcentaje de oro o de plata contenido en ella. Así, si una moneda de plata tenía ley 900, quería decir que el 90% de su aleación contenía plata. Esto se debe a que ni el oro ni la plata se pueden utilizar como moneda en estado puro, por tanto, debían mezclarse con otros metales. El otro factor que determinaba el valor de una moneda, era su peso. En nuestra historia, las monedas más utilizadas eran las de plata, habiendo también monedas de oro, muy utilizadas en el comercio exterior, y algunas monedas de cobre.

En atención a que la Ley de las monedas no solía variar mucho, el principal determinante del poder adquisitivo de una moneda era su peso. La moneda de ocho reales, la moneda más grande que existía en plata, se le llamaba informalmente “peso”, palabra que se usaba para fijar salarios y otros precios. El nombre peso fue formalmente utilizado en Colombia por la Ley 20 de 1853, firmada por José María Obando, aunque su uso en el habla cotidiana data de varios siglos atrás.

De acuerdo con El Tiempo, “con los años la moneda metálica se comenzó a acuñar en metales industriales (junto con los billetes) y se convirtió en moneda fiduciaria, es decir, en dinero que está respaldado por la confianza de una sociedad y no en el valor en sí del metal”.

Ahora bien, en el mundo el dinero en efectivo está desapareciendo. En Colombia, cada vez es mayor el volumen de transacciones que se hacen con monederos electrónicos y canales digitales. Sin embargo, existen varios obstáculos para que el dinero físico desparezca en el país, entre ellos, está el impuesto del 4×1000 que de manera indirecta incentiva el uso del efectivo, la poca utilización de los medios digitales por parte de los ciudadanos mayores y la facilidad del efectivo para encubrir actividades ilícitas. Lo cierto es que el dinero físico tiene sus días contados, tarde o temprano el dinero será digital.