Colombia, el primer país en desarrollo en lanzar bonos de impacto social

América Latina es una región que enfrenta diversos desafíos sociales que aún no han sido resueltos. La igualdad de oportunidades, la protección del medio ambiente y la generación de prosperidad en nuestras sociedades son algunos de los asuntos en los que más debemos trabajar.

Si bien la intención es lo primero para lograr un cambio, en ocasiones es difícil para el Gobierno financiar todos los proyectos sociales y para las ONG (Organizaciones No Gubernamentales) escalar sus planes sin muchos recursos. Ante esta situación, los Bonos de Impacto Social (BIS) surgen como una alternativa innovadora para generar una transformación en el país.

¿Qué son los BIS?

Los BIS son un nuevo modelo de financiamiento a través del pago por resultados que generan efectividad, conocimiento y transformación en el gasto social y la inversión de impacto. Colombia fue el primer país en vía de desarrollo en desarrollar un bono de este tipo.

Es importante resaltar que estos bonos son diferentes a los bonos sociales que se emiten en el mercado de capitales. De acuerdo con la líder de SIBs.CO, Laura Casas, la diferencia principal recae en que los BIS son contratos de pago por resultados y se asemejan a alianzas público-privadas que tienen el propósito de atacar problemas sociales.

¿Cómo funcionan?

En un escenario normal, lo habitual es que los gobiernos paguen por servicios sociales o financien programas que asisten a poblaciones vulnerables. Los BIS, por el contrario, son un esquema en el que uno o varios inversionistas que desean generar un impacto social deciden financiar una iniciativa. Posteriormente, las ONG reciben los recursos y ejecutan el programa, el cual es diseñado y evaluado de forma rigurosa. Finalmente, si se cumplen los objetivos establecidos inicialmente, el gobierno en cuestión remunera a los inversionistas, pero si no, los inversionistas asumen el riesgo.

Según Fernando Cortés, director de la Fundación Bolívar Davivienda, mediante los BIS las ONG pueden acceder a fondos flexibles para expandir programas, los gobiernos pueden compartir los riesgos de financiar planes sociales pagando solo por el éxito y los inversionistas pueden obtener beneficios mientras impulsan el cambio social.

¿Cuál es el panorama en Colombia?

Hasta el momento se han desarrollado dos bonos de este tipo. El primero fue “Empleando Futuro”, implementado en 2017 en Pereira, Cali y Bogotá con el fin de que el Gobierno innovara en materia de política pública al pagar por resultados y que personas en condiciones vulnerables pudieran acceder a un empleo. Con este BIS se logró que 677 personas en condición de vulnerabilidad accedieran a una oportunidad de empleo y se mantuvieran en él por más de 3 meses.

Con esta experiencia positiva, el segundo bono, denominado “Cali Progresa con Empleo”, está en proceso y con él se espera que aproximadamente 800 caleños de poblaciones vulnerables se vean beneficiados.

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