Colombia, hacia una nueva integración regional de los mercados de valores

Colombia, hacia una nueva integración regional de los mercados de valores
Colombia, hacia una nueva integración regional de los mercados de valores

La idea de integración de los mercados de valores en América Latina se hizo realidad en el 2009, año en el que las Bolsas de Valores de Chile, Colombia y Perú y las entidades encargadas de custodiar los valores en cada uno de estos países fundaron el Mercado Integrado Latinoamericano (MILA).

De acuerdo con Germán Cristancho, Gerente de Investigaciones Económicas y Estrategia de Davivienda Corredores, en sus inicios, el MILA se planteó como una iniciativa ambiciosa, la cual buscaba la fluidez del capital de los inversionistas y emisores en el mercado de los tres países y conformar un mercado de valores regional, el cual se convirtiera en contrapeso y en una alternativa de inversión interesante, comparativamente con Estados Unidos, Europa y Asia.

Sin embargo, barreras existentes han impedido la materialización completa de este proyecto. Frente a ello, Cristancho afirma que la integración de los mercados de valores se enfrentó a limitantes que han impedido la sinergia total, tal es el caso del tema cambiario, el ámbito tributario y la operatividad.

En consecuencia, los inversionistas más allá de ver un mercado común se enfrentaron a mercados con regulaciones cambiarias y tributarias diferentes, asimismo como, a una complejidad operativa. A pesar de lo mencionado, los países han dado avances significativos para superar las barreras presentadas.

Avances en el camino de integración regional

En los últimos diez años, los países del MILA han hecho cambios importantes en los mercados de capitales, con el objetivo de facilitar la integración regional.

Al respecto, según Cristancho, se ha dado la integración de las compañías que ofrecen servicios financieros, mediante la incorporación de productos provenientes de los tres países, y de algunos jugadores en el mercado de valores. Por eso, en la actualidad, en las bolsas de valores hay presencia de actores de Colombia, Chile, Perú y otros Estados de América Latina.

Adicionalmente, los países han realizado modificaciones en el ámbito operativo y tributario. Por ejemplo, Colombia implementó el cumplimiento de las operaciones a través de una cámara de riesgo central de contraparte e instauró un plazo de dos días, cambió la plataforma a través de la cual se negocian las acciones y productos de renta fija y busca adelantar reformas que permitan un mayor desarrollo del mercado de capitales, incorporando las recomendaciones de la Misión de Mercado de Capitales realizada hace un par de años, entre otros aspectos.

Igualmente, se han dado avances en el tema regulatorio, lo cual se evidencia en la firma de convenios en el marco de la Alianza del Pacífico, que posibilitan oportunidades de inversión bidireccionales con países como México, Chile y Perú. También, se creó un pasaporte de fondos de dicha organización, el cual permite que Fondos de Inversión Colectiva de Colombia o de los Estados miembro se puedan comercializar en otros territorios, explicó Cristancho.

Sin lugar a duda, la integración de mercados de valores ha traído ventajas, debido a que ha promovido la integración de las compañías que ofrecen servicios financieros, la simplificación en el número de jugadores en el mercado de capital y la visión regional de los servicios ofrecidos. No obstante, hoy en día, persisten retos como el que se presenta en materia cambiaria, pues los países tienen monedas distintas, mencionó Cristancho.

Beneficios de la integración regional del mercado de capitales

La integración supone beneficios para emisores e inversionistas. Esta genera sinergia, diversificación en materia sectorial y el aumento del volumen de negociación, lo que significa para los inversionistas, mejores y mayores alternativas de inversión, mayor posibilidad de variedad en el portafolio, diversificar el riesgo y la entrada de nuevos inversionistas.

Por parte de los emisores, la integración, posibilita tener una mayor visibilidad de la empresa, acceder a capital, alcanzar una ventana de financiación rápida y atractiva en términos de costo comparado con otros vehículos, ampliar la base de inversionistas, entre otros.

Finalmente, según Cristancho, la integración contribuye al desarrollo del mercado de capitales y, en consecuencia, al crecimiento económico de los países, pues en la medida en que hay una mayor afluencia de inversionistas y de emisores, el costo de capital disminuye, siendo este un factor determinante para el crecimiento económico.

Lo invitamos a leer el artículo: “MILA, una oportunidad para invertir en más de 700 empresas”.