Derivados Financieros, un elemento útil en la gestión financiera

Según lo relatado en “La política” de Aristóteles, Tales de Mileto, filósofo de la antigua Grecia, fue uno de los primeros testigos del poder de los derivados financieros. Para demostrar que los filósofos podrían hacerse ricos si así lo quisieran, utilizó sus conocimientos para anticipar las cosechas de aceitunas de la región. El filósofo destinó una parte de su dinero a la realización de un acuerdo con los campesinos de Mileto en el cual, meses antes de la cosecha, pagaría a los agricultores pequeñas sumas de dinero para poder ser el primero en reclamar los frutos de las cosechas, pero a un precio fijado con anterioridad. Así, una vez llegada la temporada de cosecha, logró acumular una gran cantidad de dinero, dándonos una gran lección acerca del potencial de estos contratos.

Los derivados son activos financieros a través del cual dos partes determinan una transacción que ocurrirá en una fecha futura, a un precio o relación de cambio y cantidad específica. Se pueden encontrar derivados de diferentes clases, como los forwards, futuros, opciones, swaps, entre otros. Sin embargo, sus principales objetivos se podrían clasificar en dos: la especulación y la gestión del riesgo. En este artículo nos centraremos en las virtudes de estos instrumentos para el manejo del riesgo.

En la actualidad, existen diversos escenarios donde las compañías se enfrentan a la volatilidad de precios de insumos, productos terminados, tasas de cambio, tasa de interés, entre otros. En estos contextos, en los que los niveles de utilidad de las empresas se encuentran condicionados a este tipo de variaciones, es que el uso de derivados financieros cobra sentido. Cuando una empresa logra suscribir un contrato de este tipo, elimina fluctuaciones inesperadas de precios de activos o relaciones de cambio relevantes al negocio. Lo anterior, posibilita una planeación financiera más acertada, pues permite la eliminación de fondos previsorios dado que existe una mayor certidumbre respecto a ciertas variables que determinan la utilidad de la compañía.

El mercado de derivados financieros colombiano, operado de manera estandarizada en la Bolsa de Valores de Colombia (BVC), ha brindado la posibilidad de manejar el riesgo a un gran número de negocios. Existen múltiples ejemplos de compañías que han logrado una gestión del riesgo exitosa a partir del uso de este tipo de contratos, entre las cuales se destacan empresas de exportación de café, flores, materias primas, aerolíneas, importadoras de diversos productos de consumo, entre otras.

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