El Segundo Mercado de valores, una alternativa de financiación para pymes

El Segundo Mercado de valores, una alternativa de financiación para pymes
El Segundo Mercado de valores, una alternativa de financiación para pymes

Un mercado de valores desarrollado puede brindar un aporte significativo para el crecimiento económico de un país, pues se convierte en una opción de financiación para las empresas y en una alternativa de inversión para las personas naturales y jurídicas.

El mercado de valores colombiano está compuesto por el Mercado Principal y el Segundo Mercado. En el Principal, se encuentran grandes empresas que emiten valores y cualquier persona puede invertir en este a través de las entidades que fungen como intermediarias.

Para emitir valores en el Mercado Principal, es necesario cumplir con algunos requisitos con los que difícilmente cuentan las pymes. Por ejemplo, el emisor debe tener un patrimonio de al menos $7.000.000.000, tener mínimo 100 accionistas, cumplir con ciertos estándares de información y de gobierno corporativo, entre otros. Por esta razón, en 1995 se creó el Segundo Mercado, un lugar ideal para las empresas que no cuentan con estas características.

Actualmente, el Segundo Mercado parte del Decreto 2555 de 2010, el cual fue modificado por medio del Decreto 1019 de 2014. Esta última modificación tuvo como objetivo flexibilizar algunas medidas para permitir que más emisores pudieran acceder a él.

Características y beneficios del Segundo Mercado

En el Segundo Mercado, los requisitos y costos exigidos para emitir valores son menores y más laxos que en el Principal. Allí solo pueden invertir inversionistas profesionales, es decir, quienes cuentan con un patrimonio igual o superior a 10.000 salarios mínimos mensuales legales vigentes (SMMLV), tienen un portafolio de inversión de valores igual o superior a 5.000 SMMLV, han realizado directa o indirectamente 15 o más operaciones de compra venta cuyo valor sea igual o superior a 35.000 SMMLV durante un periodo de 60 días en los últimos dos años, entre otras características.

La razón por la cual solo permiten inversionistas profesionales, es que, al ser un mercado cuyos requisitos de acceso son más laxos, es necesario que quienes invierten allí tengan los conocimientos y la experiencia para comprender, evaluar y manejar este tipo de inversiones y sus riesgos asociados.

Estos son algunos de los beneficios que encuentran las empresas en el Segundo Mercado.

  1. Pueden emitir valores a un costo más bajo, de forma más rápida y con menos deberes de información.
  2. Los emisores no requieren de una calificación para su inscripción en el Registro Nacional de Valores y Emisores (RNVE).
  3. El emisor puede acordar previamente con sus inversionistas los términos y la documentación de la emisión. Esto les permitirá llegar a acuerdos e incluir cláusulas consentidas entre las partes.
  4. En el caso de la emisión de bonos, en el Mercado Principal se debe contratar un representante legal de los tenedores de bonos, quien debe velar por los intereses de los compradores. En el caso del Segundo Mercado, no se debe contratar a esta figura.

El Gobierno y los actores que integran el mercado de valores colombiano trabajan para que esta sea una alternativa de financiación más accesible para las empresas del país. Entre más emisores e inversionistas hagan parte de este, más posibilidades habrá de generar rentabilidades y contribuir con el crecimiento de las pymes que buscan financiación en el mercado de valores pero que, por su tamaño y características, les es imposible hacer presencia en el Mercado Principal.

Lo invitamos a leer el artículo “Colombianos de todos los estratos pueden invertir en el mercado de valores“.