Energía limpia e inagotable: así funciona la energía fotovoltaica

Energía limpia e inagotable: así funciona la energía fotovoltaica

En los años cincuenta se diseñó un sistema que permitía convertir la radiación solar en energía, con el fin de mantener los satélites en órbita. Esta innovación se denominó energía fotovoltaica. A partir de su creación, se ha ido perfeccionando y popularizando, en la búsqueda por utilizar energías renovables que cuiden el medioambiente.

De acuerdo con la Unión Española Fotovoltaica, una hora de sol produce la energía suficiente para abastecer a toda la humanidad durante un año. ¡Esto significa que en un futuro podríamos lograr que toda la energía sea limpia, renovable e inagotable!

¿Cómo funciona la energía fotovoltaica?

El corazón de la energía fotovoltaica son los paneles solares. Son placas que se instalan en determinado espacio y reciben la radiación solar. Están compuestas por elementos semiconductores, principalmente por el silicio. Para este fin, el silicio monocristalino tiene una eficiencia media que va entre el 18% y el 20%. Para poder utilizar esta energía en momentos en que no hay luz solar, se emplean baterías de almacenamiento.

Estos paneles capturan la radiación solar o las partículas de luz y las convierten en energía. Un objeto llamado inversor es el encargado de transformar la energía producida en los paneles, en corriente alterna, permitiendo su uso en electrodomésticos y demás elementos de uso común.

La energía fotovoltaica se puede generar a pequeña y gran escala; es decir, es posible instalar paneles para uso doméstico (autoconsumo), zonas rurales o para grandes ciudades. Entre más paneles se instalen, más energía se genera.

La energía fotovoltaica en Colombia está en crecimiento

Al ser un país cercano a la línea del Ecuador, Colombia tiene el potencial para generar energía fotovoltaica a gran escala. El Gobierno, a través de leyes como la 1715 de 2014, ha promovido estas iniciativas, ofreciendo beneficios tributarios y facilidades para el desarrollo de energías renovables.

De acuerdo con la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME), para 2017 el 88,3% de las iniciativas radicadas tenían que ver con energía solar. En 2018, la UPME recibió 299 proyectos para participar en una subasta promovida por el decreto 0570, para la generación de energía a largo plazo. De las 299, 255 eran para generar energía fotovoltaica.

En marzo del año en curso, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), otorgó la primera licencia ambiental para la generación de energía fotovoltaica. El proyecto, que será desarrollado por una de las empresas líderes del sector, Celsia, tendrá lugar en el departamento del Cesar.

Una vez esté construido, el complejo estará en capacidad de proveer energía limpia durante 30 años. Serán 250.000 paneles solares y se invertirán US$70 millones. Además de este proyecto, Colombia ya cuenta con granjas solares en funcionamiento. De acuerdo con un estudio de la Universidad Jorge Tadeo Lozano y la UPME, se espera que para 2030 Colombia consuma energías renovables en un 100%.

La energía fotovoltaica, una opción para cuidar el medio ambiente y reducir costos

Los principales beneficios se enmarcan en el cuidado del medioambiente y en la reducción de costos. La energía fotovoltaica es inagotable, no contamina el medioambiente, contribuye con la reducción de emisiones de CO2, se puede implementar en zonas rurales y apartadas y, además, es para uso a pequeña y gran escala.

Si bien se requiere de una inversión alta en un primer momento, tras la instalación de los paneles solares y el inversor, la planta generará energía durante más de 20 años. De esta manera, en el largo plazo es una buena inversión. Se debe tener en cuenta que puede haber costos extra por concepto de mantenimiento de estos instrumentos.

El presente y futuro del planeta gira alrededor de las energías renovables. La energía fotovoltaica se populariza año tras año y, sin duda, será protagonista en el tránsito hacia modelos sostenibles de desarrollo.

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