Las cifras del mercado laboral en Colombia

Las cifras del mercado laboral en Colombia

La tasa de desempleo ha tenido una tendencia a la baja, mas no constante, a través de los años. De acuerdo con datos del DANE, en 2001 el 15% de la población apta para trabajar se encontraba desempleada. En 2005, la cifra descendió al 11,8%; en 2010 se mantuvo y en 2018 fue del 9,7%. Estas cifras del mercado laboral, corresponden al promedio del porcentaje de desempleados sobre la población económicamente activa entre enero y diciembre de cada año.

El reporte del DANE del mes de marzo estableció que la tasa de desempleo en las 13 principales ciudades del país era del 11,9%. Sin embargo, ¿en qué situación están quienes tienen empleo? ¿Son trabajadores formales o informales? ¿Cuánto están ganando? Acá le contamos.

Casi la mitad de la población laboral en el sector informal

Este es uno de los principales retos que enfrenta la economía colombiana y el mercado laboral. Traer a los trabajadores y a las empresas del sector informal al formal, para promover el desarrollo social y económico en el país.

De acuerdo con el DANE, durante el trimestre móvil de diciembre de 2018 a febrero de 2019, los trabajadores informales en las 23 ciudades principales y áreas metropolitanas conformaban el 47,3% de la fuerza trabajadora.

¿Es el salario mínimo un problema para incentivar la formalidad en Colombia?

El salario mínimo para 2019 quedó fijado en $828.116. De acuerdo con Santiago Montenegro, presidente de la Asociación Colombiana de Administradoras de Fondos de Pensiones y de Cesantía, Asofondos, en diálogo con el diario El Tiempo, “el salario mínimo, como porcentaje del salario medio, es uno de los más altos del mundo, alcanza el 75%”.

Asegurar que el salario mínimo es alto o es bajo, es un tema relativo. Si lo comparamos con los países desarrollados, se podría asegurar que el salario mínimo en Colombia es bajo. Sin embargo, si lo comparamos con el costo de vida, la productividad y dependiendo de la ciudad en la que estemos y del sector de la economía al que nos estemos refiriendo, la realidad puede ser diferente.

De acuerdo con el investigador asociado de Fedesarrollo, Roberto Steiner, “hay un desacople entre el salario mínimo y la productividad del trabajador colombiano. Hay sectores que fácilmente pueden acomodar salarios altos. Sin embargo, hay sectores de baja productividad donde no pueden acomodar ese mismo nivel de salarios”.

El problema de que el salario mínimo desde dichas perspectivas sea alto, es que dificulta la contratación de personal en el sector formal por parte de un empleador.

Por otro lado, Roberto Steiner resalta la necesidad de establecer un salario mínimo diferencial, pues en Bogotá un salario mínimo es bajo, comparado con lo que puede llegar a ser en una ciudad o región donde el costo de vida es menor.

Uno de los retos del actual Gobierno es disminuir la tasa de desempleo y de empleo informal, por medio de estrategias integrales que incluyan a la población, las empresas y los negocios del país, para así mejorar el mercado laboral del sector formal.

Lo invitamos a leer el artículo ¿Quién gana y quién pierde con el aumento del salario mínimo?