Entérese cuáles son los sesgos que impactan sus decisiones de inversión

Sesgos emocionales y cognitivos al invertir.
Sesgos emocionales y cognitivos al invertir.

Constantemente, los seres humanos están tomando decisiones que impactan su vida. Algunas son más sencillas, como definir qué va a comer o a qué horas se va a dormir y, otras, son más complejas. Por ejemplo, decidir en qué invertir los recursos o cuándo es conveniente vender un activo.

Al momento de tomar una decisión, en ocasiones, las personas se dejan guiar por factores psicológicos que inciden en su elección. Esto, también, ocurre en las finanzas y las inversiones. Así lo reveló la teoría del “Behavioural Finance”, la cual establece que existen sesgos que afectan las decisiones financieras que toman las personas.

Se entiende por sesgos, aquellos atajos mentales que ayudan a simplificar los procesos de elección, pero que pueden llevar a adoptar decisiones equivocadas. Dentro de los sesgos están los emocionales y los cognitivos.

3 sesgos emocionales al momento de invertir

Se refieren a las trampas mentales con tendencia a tomar decisiones basadas en los sentimientos e impulsos y no en los hechos. En esta categoría destacan los siguientes sesgos:

  1. Sesgo del exceso de confianza. Es la tendencia a sobreestimar los conocimientos, habilidades y capacidades al momento de emitir un juicio o hacer predicciones, llevando a ignorar opiniones contrarias. El riesgo está en que, el exceso de confianza puede llevar al inversionista a considerar que la probabilidad de incurrir en pérdidas es menor de lo que realmente es. De ahí que, infravalore los riesgos de su inversión y sobreestime las ganancias esperadas de esta.
  2. Sesgo de aversión a la pérdida. Es la relación subjetiva entre las pérdidas y ganancias, donde las pérdidas se sienten dos veces más que las ganancias.  Lo anterior significa que, el miedo a perder dinero es priorizado sobre la posibilidad de generar ganancias.
  3. Sesgo de dotación. Es la tendencia a dar más valor a las cosas únicamente por el hecho de poseerlas, lo que implica una sobrevaloración de un artículo o inversión con respecto al valor del mercado.

3 sesgos cognitivos al momento de invertir

Se refieren a las trampas mentales con tendencia a interpretar erróneamente la información de manera sistemática. Entre los sesgos más frecuentes de esta categoría, son:

  1. Sesgo de confirmación. Tendencia a buscar, recordar y revalidar la información que confirma las creencias propias, limitando la posibilidad a considerar otras alternativas. Las personas tienden de forma mecánica a buscar información que confirme sus creencias. Por ejemplo, recurrir siempre a la misma fuente de información para comprobar las hipótesis.
  2. Sesgo de anclaje. Es la predisposición a dar más peso a la información obtenida anteriormente que a una nueva que la contradice. Este sesgo se da, fundamentalmente, cuando se hacen perspectivas sobre el precio de un activo. Los inversionistas tienden a quedarse con ese análisis, sin importar si existen nuevos pronósticos sobre el activo.
  3. Sesgo de retrospectiva. Es la tendencia a percibir eventos pasados como predecibles y fáciles de esperar. En algunos casos, hace que las personas no aprendan del pasado para tomar mejores decisiones de inversión.

Ahora que conoce estos sesgos, es importante que analice si tiene alguno de ellos. El reto está en detectarlos, reconocerlos e intentar corregirlos. Para esto, le recomendamos adquirir conocimientos sobre el mundo de las inversiones y actualizarlos constantemente. También, puede diseñar un plan de inversión que se ajuste a su perfil de riesgo. Es importante buscar distintas alternativas, analizar los pros y contras al momento de tomar una decisión de inversión y contar con la asesoría de profesionales.

Lo invitamos a leer el artículo: “¿Existen las inversiones seguras?”.