Riesgo de mercado y de crédito: dos elementos que debe tener presentes al invertir en carteras colectivas

Riesgo de mercado y de crédito: dos elementos que debe tener presentes al invertir en carteras colectivas
Riesgo de mercado y de crédito: dos elementos que debe tener presentes al invertir en carteras colectivas

Los Fondos de Inversión Colectiva (FIC) son un instrumento que tienen las personas para ahorrar e invertir los ahorros, con el objetivo de cumplir sus metas en el corto, mediano y largo plazo. Al reunir el dinero de varios individuos e invertirlo en diferentes activos, los FIC se han convertido en una opción interesante para los inversionistas.

Sin embargo, como en cualquier vehículo, este tipo de fondos también tienen riesgos asociados. Se entiende por riesgo la posibilidad de que la inversión no produzca los rendimientos esperados e, incluso, la probabilidad de perder parte o la totalidad del capital depositado en él.

Entre los riesgos a los que se encuentran expuestos estos fondos están: el riesgo de mercado y el crediticio.

Riesgo de mercado

Es definido como la probabilidad de incurrir en pérdidas, derivadas de los cambios en el precio de los activos que componen el portafolio del FIC, los cuales pueden ocasionar rendimientos negativos o pérdidas del capital para los inversionistas.

Las variaciones en el valor de los activos pueden originarse como resultado de modificaciones en las tasas de interés, tipos de cambio, cotización u otras variables de las que depende el precio.

Por ejemplo: los cambios en los tipos de interés pueden impactar activos como el Certificado de Depósito a Término (CDT), Títulos de Deuda Pública (TES), bonos corporativos, entre otros. Las variaciones en los tipos de cambio pueden afectar las inversiones en otras divisas como en dólares y la baja en el precio de una acción puede perjudicar las ganancias del portafolio, si este invierte en ellas.

Riesgo crediticio o emisor

Se refiere a la posibilidad de no tener los rendimientos esperados, como resultado del incumplimiento de una obligación de la contraparte o pérdidas en la entidad que emite el título, las cuales generan desvalorización en los activos.

Por ejemplo: si el FIC invierte los recursos en bonos de un Gobierno, puede ocurrir que este no pague los intereses en la fecha pactada, lo que produce incumplimiento de la obligación y que el inversionista no reciba los retornos de su inversión en ese periodo.

El otro caso se puede dar cuando una empresa quiebra. Si el fondo tiene invertido el dinero en acciones de esa compañía, lo más probable es que con la quiebra, los títulos de esta se desvaloricen. Lo anterior, lleva a que el inversionista no obtenga las ganancias esperadas.

Es importante tener en cuenta que, cuanto mayor riesgo se asume en una inversión, mayor será la probabilidad de obtener más ganancias. Esto dependerá del perfil de cada persona, es decir, de su tolerancia al riesgo y de los objetivos de la inversión.

La exposición al riesgo de mercado y crediticio, se mitigan a través de la diversificación del portafolio y de las estrategias de cobertura que tenga el FIC. Por eso, es importante que, antes de tomar una decisión de inversión, el interesado estudie en qué tipo de activos, sectores y zonas geográficas, el fondo invierte los recursos.

Finalmente, puede verificar la calificación que tiene el fondo en su reglamento o ficha técnica. Por lo general, esta se describe por medio de letras (“A”, “B”, “C”) que corresponden a los niveles de riesgo (conservador, moderado o arriesgado). Ante cualquier inquietud, lo invitamos a consultar a profesionales.

Lo invitamos a leer el artículo: “En periodos de volatilidad, ¿qué se recomienda hacer con las inversiones?”.