Conozca cómo evaluar el precio justo de las acciones

Foto de un celular y un gráfico
Métodos para evaluar el precio justo de las acciones.

Al invertir en acciones es probable que se haya preguntado: ¿cómo saber si el precio del título se adecúa o no a lo que vale? Para responder a este interrogante, le contamos que existen distintos métodos que permiten determinar si una acción está sobrevalorada, subvalorada o tiene un precio justo. A continuación, le explicamos algunos de ellos.

Método 1: múltiplos de valoración

Son formas de evaluar la relación entre las cifras financieras de una empresa, su precio de mercado y el precio de compañías que son consideradas comparables. De acuerdo con Germán Cristancho, gerente de Investigaciones Económicas y Estrategia en Davivienda Corredores, en esta categoría se encuentran los múltiplos:

  • Precio/valor en libros. Es un método que busca determinar la relación entre el precio de una acción y el valor contable o  patrimonial de la empresa. Para calcular el valor patrimonial se divide el patrimonio neto de la compañía entre el número de acciones en circulación.
  • Precio/ utilidad. Es un método que busca comparar el precio de una acción con las ganancias de la empresa. Por ejemplo: si las compañías comparables de un sector negocian a un precio de 10 veces sus utilidades por acción y tenemos una compañía que genera $100 en utilidades, el precio al que se esperaría que esta compañía trance sería de $1,000 (10 x $100). El resultado debe ser dividido por el número de acciones que tiene la compañía en el mercado. De esta operación sale el precio de cada título.
  • Precio/ventas. Es un método que busca determinar la relación entre el valor de una empresa y sus ingresos anuales. De acuerdo con Bloomberg, para calcularlo, se divide la capitalización de mercado de la empresa por sus ventas totales durante un periodo de tiempo específico.

Método 2: descuentos de flujo de caja

La valoración financiera, según Germán Cristancho, busca determinar el valor justo de las acciones de una empresa, con base en su capacidad para generar flujos de caja en el futuro. Entendiendo estos flujos, como las entradas (ingresos) y salidas de dinero (capital de trabajo, costos de materias primas, gastos administrativos, entre otros), provenientes de las operaciones de la compañía en un periodo de tiempo. Estos flujos de efectivo futuro se evalúan en el presente.

De acuerdo con Cristancho, el proceso es el siguiente:

  1. Se proyectan los estados financieros de la compañía, con base en el conocimiento que se tiene sobre la empresa y otros indicadores, como expectativas de crecimiento, desarrollo de las economías en las que tiene negocios, comportamiento de los costos, entre otros.
  2. Con la proyección de los estados financieros se estima el flujo de caja futuro que tendrá la empresa en cada año. Por ejemplo: en primer año, la compañía va a generar $1,1 billones, en el segundo $1,2 billones, en el tercero, $1,3 billones y, así, sucesivamente.
  3. Después, se debe determinar cuál es tasa de rentabilidad requerida para cada título, la cual considera el costo de endeudarse y la rentabilidad que exigirían los accionistas. Considerando los flujos de caja proyectados y la tasa de descuento mencionada, se determina cuál es el valor presente de esos flujos futuros. Finalmente, dichos flujos, incluyendo la deuda de la compañía son divididos por el número de acciones para determinar el valor justo de cada acción.

Finalmente, según Cristancho, es importante aclarar que, estos métodos son maneras de aproximarse al valor justo de una acción. Se trata de estimaciones y no de una ciencia exacta. Además, hay que diferenciar entre la valoración y el precio del título en el mercado. En el segundo caso, está definido por la oferta y la demanda. En este sentido, el valor estimado para una participación y el precio del mercado pueden diferir.

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