Contratos por Diferencia: el derivado financiero que está revolucionando el mercado

Contratos por Diferencia: el derivado financiero que está revolucionando el mercado
Contratos por Diferencia: el derivado financiero que está revolucionando el mercado

Los avances tecnológicos permitieron crear herramientas que facilitaron la participación de inversionistas en el mercado de capitales. Con la digitalización surgieron plataformas y páginas web en las que cualquier persona puede invertir en distintos activos, a partir de bajos montos de dinero.

En los nuevos canales digitales se han popularizado los brókeres o corredores en línea, quienes se encargan de realizar las operaciones de compra y venta de instrumentos financieros. Entre las alternativas que ofrecen los brókeres están los Contratos por Diferencia (CFD-siglas en inglés).

Los CFD son un tipo de derivado financiero que permite operar en el mercado bursátil sin la necesidad de adquirir el activo subyacente. En otras palabras, con un CFD, usted puede invertir en acciones, divisas, índices o materias primas, sin tener que comprarlos.

Lo anterior es posible, pues el CDF es un contrato en el que dos partes acuerdan negociar un activo, en función de la diferencia de los precios al momento en el que abre y cierra su posición en el mercado. Es decir, en este tipo de derivado financiero, se intercambia dinero basado en el cambio del valor del activo subyacente.

Si el precio de cierre de la operación es más alto que el valor de apertura, el vendedor del CDF pagará al comprador la diferencia entre ambas cifras, que será la ganancia del segundo. Por el contrario, si el precio al iniciar la operación es más alto que al momento del cierre, el vendedor del CDF es quien obtendrá la ganancia.

Este tipo de derivado financiero es negociado en mercados Over The Counter (OTC), no organizados o extrabursátiles. En consecuencia, cada emisor es libre de determinar las características y condiciones de sus contratos.

Otra particularidad es que los CDF no tienen fecha de vencimiento. Sin embargo, este tipo de derivado financiero liquida las ganancias diariamente a la hora del cierre del mercado bursátil para prevenir los riesgos de impago. Entre las ventajas de los CDF está que permite a los inversionistas obtener ganancias con la caída en el precio de un activo.

Además, es un instrumento financiero que posibilita el apalancamiento, es decir que los inversionistas logran una mayor exposición al mercado sin tener que depositar todo el capital para invertir en este activo. Es suficiente con entregar un porcentaje del contrato en concepto de garantía. Por ejemplo, puede comprar un CDF de 100 acciones de una compañía depositando únicamente el 20% del costo total.

Sin embargo, recuerde que toda inversión tiene un riesgo asociado y, las operaciones con CDF, no son la excepción. Aún más, al invertir en plataformas y páginas web, las personas se exponen a otros riesgos como posibles fraudes.

Por eso, antes de tomar una decisión de inversión, se recomienda verificar si el bróker, plataforma o página web cuentan con la autorización de las entidades competentes. Para más información, lo invitamos a leer el artículo: “Plataformas de trading: riesgos y recomendaciones al invertir en ellas” y consultar a profesionales.