¿Qué es renta fija?

¿Qué es renta fija?
¿Qué es renta fija?

La renta fija se da en las inversiones en donde se conoce de manera anticipada la rentabilidad futura (o al menos existe cierto nivel de certeza sobre la misma) y la fecha de vencimiento del título, es decir, cuando se recibirá de vuelta el capital con los rendimientos.

El riesgo asociado a este tipo de activos financieros es depende de la característica del producto, en algunas ocasiones puede ser bajo/moderado, especialmente si se mantienen hasta la fecha final en la que se vence el título, por lo que resultan atractivos para los inversionistas más conservadores o para quienes desean ahorrar. Sin embargo, al ser menos riesgosos, su rentabilidad tiende a ser más baja en comparación a otros productos del mercado. Sin embargo, existen también con riesgo alto, ya que como cualquier inversión está expuesta al riesgo de mercado y de crédito.

Por ejemplo, algunos de los productos de inversión de renta fija más comunes son los títulos de deuda. Dependiendo de la entidad que haya realizado la emisión, los títulos pueden ser: de deuda pública, cuando el emisor es el Gobierno, o de deuda privada cuando es una organización privada.

(Lo invitamos a leer el artículo “¿Busca invertir? Le contamos qué son los bonos corporativos”)

Esto sucede cuando una entidad emite títulos de deuda para obtener recursos de los inversionistas y, a cambio, se compromete a pagar unos intereses y a devolver el dinero invertido en un plazo previamente establecido. También hay otros productos de inversión en renta fija como los CDT’s que ofrecen los bancos, los papeles comerciales, entre otros.

Con este ejemplo le explicamos su funcionamiento:

Suponga que usted abre un CDT con un monto de $1 millón, plazo de 1 año y una tasa de interés de 5% efectiva anual. Durante este año usted no podrá reclamar su dinero, sin embargo, cuando se cumpla el plazo, recibirá su capital más los rendimientos, esto es $1.050.000 en Colombia. Es importante recordar que los rendimientos estás sujetos a la retención en la fuente.

No obstante, es fundamental aclarar que las tasas de interés de los títulos pueden ser tanto fijas como variables. En el ejemplo anterior usamos una tasa fija del 5%, sin embargo, si la tasa fuera variable, la rentabilidad cambiaría conforme a factores como el Índice de Precios al Consumidor (IPC), la tasa de Depósito a Término Fijo (DTF), el Indicador Bancario de Referencia (IBR), entre otros.

En este caso, si usted invierte $1 millón en un CDT con plazo de 1 año y una tasa variable ligada al IPC, recibirá el dinero invertido sumado al IPC de los últimos doce meses más los puntos adicionales fijados por el banco. Por ejemplo, si el IPC fue de 4,5% y la entidad estableció un 1% más, la tasa final sería de 5,5% y cuando se venza el plazo recibirá $1.055.000.