Rentabilidad, riesgo y horizonte: 3 conceptos que debe conocer al invertir

Riesgo, rentabilidad y horizonte de inversión
Conozca qué es la rentabilidad, el riesgo y el horizonte de inversión.

Al momento de seleccionar un instrumento financiero para invertir su dinero, hay 3 componentes que debe conocer: la rentabilidad, el riesgo y el horizonte de inversión. A continuación, le explicamos en qué consisten.

1. Rentabilidad y riesgo en una inversión: ¿qué son y cómo se relacionan?

La rentabilidad es la capacidad de una inversión de generar beneficios adicionales o ganancias al capital aportado, durante un período de tiempo. Mientras que, el riesgo es la posible pérdida en la que se puede incurrir al invertir en un instrumento financiero.

Existe una relación entre la rentabilidad y el riesgo, la cual puede traducirse en: “a mayor riesgo, más alta es la rentabilidad”. Esto sucede porque si en una inversión, las posibles pérdidas son altas, esta deberá ofrecer mayores ganancias a las personas para que sea atractiva. De lo contrario, ningún inversionista decidirá destinar su dinero a ella, considerando que son inversiones menos seguras.

2. ¿Qué es el horizonte de inversión?

El horizonte de inversión es el tiempo que una persona está dispuesta a dejar el dinero invertido, sin la necesidad de disponer de él. Se suele clasificar en tres ventanas de tiempo:

a. Corto plazo

Son aquellas inversiones cuyo horizonte temporal es igual o inferior a un año. En su mayoría, son inversiones líquidas con un riesgo bajo. En consecuencia, los rendimientos suelen ser estables y menores, comparado con otros instrumentos financieros con un horizonte de tiempo de mediano y largo plazo.

b. Mediano plazo

Son aquellas inversiones que comprenden un periodo de tiempo, entre 1 y 5 años. En este caso, los interesados están dispuestos a tolerar ciertas fluctuaciones sobre el capital invertido, con la finalidad de obtener mejores rendimientos comparado con el corto plazo.

c. Largo plazo

Son inversiones cuyo horizonte temporal es superior a 5 años. En este caso, los interesados están dispuestos a destinar los recursos a activos más riesgosos, con el objetivo de generar la mayor rentabilidad y apreciación posible sobre el capital invertido inicialmente. En esta categoría suelen estar: los Fondos de Inversión Inmobiliaria, las acciones y la inversión en commodities como el oro. Aunque, también, podemos encontrar Títulos de Deuda Pública (TES) y bonos corporativos con un plazo de 10 años. Para conocer más, lo invitamos a leer el artículo: “¿Sabe qué es una inversión a largo plazo?”.

Elegir entre una inversión de corto, mediano o largo plazo dependerá de los objetivos o metas que quiera alcanzar, de su perfil de riesgo y de la rentabilidad que espera obtener. Ante cualquier inquietud, lo invitamos a ingresar aquí.