Taxonomía Verde: la nueva apuesta de Colombia para cuidar el medio ambiente

Taxonomía verde: clasificación para las actividades económicas y activos financieros.
Taxonomía verde: clasificación para las actividades económicas y activos financieros.

El calentamiento global, la contaminación ambiental y los desastres naturales han evidenciado la necesidad de apostarle a una economía más sostenible. Aquella que busque aumentar el desarrollo y el bienestar social, promoviendo un consumo responsable y la puesta en marcha de actividades que generen impactos positivos en el medio ambiente.

En el camino hacia una economía más sostenible, Colombia ha implementado distintas iniciativas como: la transición hacia energías renovables a través de proyectos como la Ruta del Hidrógeno y la emisión de Títulos de Deuda Pública (TES) verdes. Recientemente, el Gobierno anunció la puesta en marcha de una iniciativa denominada la Taxonomía Verde.

Taxonomía verde: ¿de qué se trata?

De acuerdo con José Manuel Restrepo, ministro de Hacienda y Crédito Público, citado por La República, la Taxonomía Verde es un instrumento que permitirá la movilización de recursos, tanto públicos como privados, hacia inversiones, proyectos e iniciativas que generen impactos positivos en materia ambiental.

Se trata de un sistema de clasificación para las actividades económicas y activos financieros que contribuyen al logro de los objetivos ambientales que tiene el país, como: la conservación de los ecosistemas y biodiversidad, la gestión del agua y del suelo, la prevención y control de la contaminación, la reducción de las emisiones de Dióxido de Carbono (CO2), entre otros.

Teniendo presente los objetivos ambientales, según la firma Holland & Knight, la Taxonomía Verde tiene dos pilares: el primero, incluye a los sectores económicos con alto potencial para contribuir a la mitigación del cambio climático, por ejemplo, la energía, la construcción, el transporte, la manufactura, entre otros. Y, el segundo, contempla los sectores enfocados en el uso del suelo que generan gran parte de las emisiones de gases de efecto invernadero. Estas son la ganadería, agricultura y el forestal.

La idea del Gobierno es que actores públicos y privados como emisores de bonos, instituciones financieras, entidades oficiales, entre otros, puedan usar la Taxonomía Verde para clasificar sus actividades y activos. Según Restrepo, este sistema permitirá:

  • Apoyar la identificación y evaluación de las actividades económicas y los activos financieros con contribuciones sustanciales al logro de los objetivos ambientales.
  • Facilitar la diferenciación y clasificación de los instrumentos financieros denominados verdes de otros productos de crédito e inversión como los bonos, fondos de inversión, índices bursátiles, entre otros.
  • Favorecer la homologación de criterios y definiciones para las finanzas verdes, por medio de un lenguaje común. Lo anterior, evitará el “engaño verde” o “greenwashing”. Este término hace referencia a las malas prácticas de algunas entidades y empresas de presentar un producto o proyecto como respetuoso con el medioambiente cuando en realidad no lo es.
  • Apoyar el monitoreo y rastreo de las inversiones destinadas a proyectos e iniciativas que busquen contribuir al cuidado y protección del medioambiente.

Finalmente, con esta iniciativa, Colombia se convierte en el primer país en América Latina en implementar la Taxonomía Verde. Es importante aclarar que, otros países como los miembros de la Unión Europea ya cuentan con un sistema de clasificación para las actividades económicas y activos financieros verdes.

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