Stablecoins: ¿qué son y cómo funcionan?

Los stablecoins están vinculados a divisas o materias primas.
Son activos digitales que están vinculados a otros activos, como divisas o materias primas.

Los criptoactivos, también conocidos como criptomonedas, han ganado popularidad, sobre todo, en las generaciones más jóvenes. El creciente interés por estos activos digitales ha estado acompañado por el incremento en el número y tipos de criptomonedas.

Dentro de las tipologías de criptoactivos están los stablecoins o monedas estables. Se trata de una especie de activos digitales que se encuentran vinculados a otros activos, como puede ser una moneda o una materia prima. Según La República, al estar respaldadas por divisas como el dólar o materias primas como el petróleo, la volatilidad suele ser más baja comparada con otras criptomonedas. Esto no significa que no puedan incurrir en pérdidas.

A grandes rasgos, las stablecoins pueden dividirse en cuatro categorías, determinadas en función a la manera en la que su valor se ancla a otros activos. A continuación, le explicamos cada una de ellas.

1. Stablecoins respaldadas en monedas nacionales

Se trata de tokens anclados directamente a una divisa, como puede ser el dólar, el euro o el yen. En este caso, el valor del criptoactivo está determinado en una proporción de 1:1. Es decir, por cada dólar, el usuario recibe un stablecoin.

De acuerdo con el portal especializado, Criptonoticias, por lo general, estos activos poseen una garantía fíat. Lo anterior, significa que el proveedor del stablecoin tiene la responsabilidad de mantener unas cantidades de monedas en reserva que sean proporcionales a los tokens que se encuentran en circulación. Esto con el objetivo de evitar pérdidas en su valor.

2. Stablecoins respaldadas en materias primas

Su funcionamiento es similar a las stablecoins ancladas a monedas nacionales. Sin embargo, se diferencian en que están respaldadas en materias primas, principalmente, en metales preciosos como el oro. Aunque, también, pueden estar ancladas al petróleo u otros commodities.

Según el portal Criptonoticias, un ejemplo de este tipo es G-Coin, una plataforma en la que cada token equivale a un gramo de oro. En este caso, las stablecoins pueden intercambiarse por oro físico, emplearse como depósito de valor o usarse como otras criptomonedas para realizar algunos pagos digitales.

3. Stablecoins respaldadas en criptomonedas

Son stablecoins respaldas por otras criptomonedas. Sin embargo, su precio no refleja el valor del activo digital en cuestión, sino el de una divisa. De acuerdo con el portal Criptonoticias, funcionan de la siguiente manera: los usuarios depositan otro activo digital en la plataforma, por ejemplo, bitcoins. Con esto se garantiza la creación de un nuevo token, el cual no tendrá el precio del bitcóin sino de la divisa a la que esté anclado, por ejemplo, del dólar.

4. Stablecoins algorítmicas

Las stablecoins algorítmicas son aquellas que no están respaldadas ni por una moneda ni por otros criptoactivos. La vinculación ocurre por medio de algoritmos que estipulan el precio.

Sin importar la categoría, las stablecoins buscan reducir la gran volatilidad que tienen las criptomonedas, a través de su vinculación con otros activos. Lo anterior, no significa que no existan riesgos asociados a la inversión en este tipo de activos digitales. Las stablecoins, también, pueden presentar desvalorizaciones. Por eso, le recomendamos consultar a profesionales antes de tomar una decisión de inversión.

Lo invitamos a leer el artículo: “3 claves a tener en cuenta antes de invertir en criptoactivos”.