La falta de educación financiera, una enfermedad cultural en Colombia

La falta de educación financiera, una enfermedad cultural en Colombia

¿Alguna vez ha escuchado o ha sentido que el banco se está aprovechando de usted? ¿Se ha quejado ante alguna entidad financiera por sentir que le están quitando hasta el último peso? Escuchar quejas de este tipo es muy común. Todos los sectores económicos tienen un estigma, el del sector financiero es que se aprovecha de los ciudadanos. Sin embargo, una parte de este problema se debe a la falta de educación financiera.

La enfermedad de la que sufrimos los colombianos

Colombia tiene una enfermedad de carácter cultural, que impacta directamente el desarrollo del país. La enfermedad se llama desconocimiento financiero. La falta de educación financiera es una dolencia de la que son responsables los ciudadanos, las instituciones educativas, el Gobierno y las instituciones financieras.

¿A usted le enseñaron desde pequeño a manejar las finanzas? ¿En su colegio vio clases de educación financiera? Sus padres, además de enseñarle valores, ¿le enseñaron a manejar el dinero adecuadamente y a ahorrar?

Muchas personas no recibieron este tipo de educación. Es por eso que, cuando empiezan a generar ingresos, no saben cómo manejar de manera responsable e inteligente su dinero. Además, en Colombia existe una aversión hacía las finanzas, inversiones y temas económicos, y lo que no conocemos nos genera desconfianza. Es un desconocimiento cultural que impacta en el desarrollo y la salud financiera de los colombianos.

El papel de los bancos en la educación financiera

Muchas veces, los clientes adquieren productos de entidades financieras sin conocer aspectos importantes que impactarán su bolsillo. A veces, este desconocimiento se convierte en quejas. Esto tiene responsabilidad compartida: por una parte, algunas entidades financieras que no logran comunicar de manera clara la información que necesita el cliente, y por otra, los clientes que no se preocupan por conocer a fondo lo que están adquiriendo.

Por eso, el área de servicio al cliente de Davivienda se ha propuesto cumplir con su tarea y transmitir de otra manera la información. Volver sencillo lo complejo se ha convertido en el objetivo, para que los usuarios sepan realmente qué es lo que están adquiriendo.

La meta es proporcionar el conocimiento suficiente a los consumidores financieros, por medio de la comprensión de los conceptos de ahorro, crédito, inversión, presupuestos, buen manejo de los servicios financieros, la tecnología y sus finanzas personales, entre otros, para que ellos realicen una adecuada administración de los productos y servicios financieros.

Para lograrlo, en Davivienda empezaron por capacitar de otra manera a quienes informan sobre sus productos. Les exigen informar a los clientes qué productos les pueden funcionar, cómo adquirirlos y cuáles son las ventajas y desventajas. Clarificar y ponerlo en palabras comprensibles, eliminar los tecnicismos y no ocultar nada, es la clave de Davivienda para educar a sus clientes en materia financiera. Con esto, se busca evitar inconformidades a futuro.

Por último, Davivienda está invitando a sus informadores a que sean ellos quienes adquieran productos de inversión, para que vendan productos a partir de la experiencia. Que sean líderes, pues los líderes predican con el ejemplo.

Educar financieramente a todo un país es una tarea que puede tomar varios años, pero que requiere del compromiso de todos los actores: entidades financieras, Gobierno e instituciones educativas. Sin embargo, no debemos olvidar que la educación empieza desde casa.

Lo invitamos a leer el artículo Inversiones financieras y no financieras